Breves


miércoles, 14 de octubre de 2009

Sequia al norte de Levante.

Y no os hablaré de los marrones que hubo en Murcia unos años atrás, sino de la que acaba de surgir en Cataluña: La Generalitat ha prohibido las ofertas en bebidas alcoholicas en "locales de ocio nocturnos", ergo, garitos, antros, pubs, discotecas, zulos...
En una tierra conocida por sus chistes de tacaños, los borrachos catalanes no podrán disfrutar de las clásicas ofertas de 2x1, happy hour o barra libre, porque, según decían en el telediario, incita al consumo de bebidas alcohólicas con ofertas a las que pueden acceder incluso menores de edad...
Perfecto, ¿no? ¿Y desde cuando pueden entrar los menores en este tipo de antros? Que entren es un hecho que nadie va a discutir, pero las cosas claras: En teoría no pueden entrar juniors en este tipo de locales, y mucho menos tajarse como bastardos.

Lo que más me impresiona es que la normativa ha sido aprobada por unanimidad.


Si leéis el Jueves, quizás recordaréis la página de Mauro Entrialgo en la que hace distinción entre un Hijoputa y un Imbécil. La diferencia principal es que si bien, ambos joden al prójimo, el Hijoputa lo hace por obtener un beneficio (dejo los truños de mi perro patada en la acera porque me da vagancia recogerlos), mientras que el Imbécil jode por joder, a veces de forma ni siquiera consciente, y no gana nada a cambio (por ejemplo, citando uno usado por Entrialgo, un subnormal que vaya hablando a gritos por el móvil. Molesta y solo consigue que los demás oigan su conversación).
La duda al final era si prohibían vender alcohol a partir de la hora x (10, 11 de la noche, según el municipio) porque el alcalde era un Hijoputa (pretendía ganar votos de gente rancia y bienpensante) o un Imbécil (cree que la gente no va a comprarse las cosas de antemano mientras se caga en sus muertos a coro con los de los locales que abren hasta las 2, que pierden dinero por culpa de esta normativa).

Sin dudarlo, yo digo que Hijoputa.

Así que, investido de mi antígua posición de divinidad etílica de Ukio y San Birra, excomulgo al Parlament de Cataluña al completo, y en especial a la consellera de Salud, Marina Geli, que de esta ya no se si es Hijaputa o Imbécil, aunque me da más que lo segundo. En cualquier caso, y por primera vez en mucho tiempo, ¡tenemos un PREMIO DARWIN! (Suponiendo que no tenga hijos, aunque con lo guapa que és, no sería raro).



Vamos a aclarar las cosas: Encarecer el precio del alcohol en los locales y prohibirles emplear ofertas para captar clientes va a empujar a la gente a una práctica que ya es tradición hispana: El botellón puro y duro. En la calle, en pisos de estudiantes, en descampados, residencias, plazas... Nuestros garitos se llenarán de alegres jóvenes y a este paso, menos jóvenes, borrachos, meones, vomitantes, y juerguistas, benditos todos ellos, menos los del coche tuneado abierto con reaggeton o chunda-chunda a todo volumen.

Lo que más gracia me hace es que si la Generalitat tuviese al PP al frente, ya tendríamos a Rouco en la tele diciendo que ahora muchas más familias rezarían el rosario a María. Si al final va a tener razón el gilipollas de Aznar:



Y recordad, gente y derivados: Tomad y bebed todos de lo que os apetezca, por que este es el caliz de la juerga, nueva y eterna, que será vomitado por vosotros en cuanto os dé el bajón. Hala, a cascarla.

Semper fi.


Ukio

3 comentarios:

Rokhsa dijo...

-¡Viva el 3x2 de Carrefour!
-Bibah!

No se qué piensan ganar con esto, pero reducir la borrachera catalana o impedir que los jóvenes beban desde luego que no.

Altheniar dijo...

¿?

Hola, me llamo Sentido Común. Se que no me paso mucho por ahí pero... os prometo que los dueños de los bares NO tienen la culpa.

Que gran medida para promover el botellon...

Valent dijo...

Pues mejor será que nos preparemos, porque en Galicia ya están preparando un proyecto de ley para hacer lo mismo,