Breves


jueves, 10 de marzo de 2011

Shooooryuken!!

La semana pasada, una leyenda de los videojuegos cumplió su vigésimo aniversario: El mítico Street Fighter 2.



Aún recuerdo esas aglomeraciones alrededor de la máquina, en el bar de mi calle, y de la impresionante habilidad que exhibían algunos de los jugadores (recuerdo a uno que si le rompían el perfect, dejaba al oponente con el mínimo de vida y luego se dejaba ganar para hacer el perfect en el siguiente asalto. Así era como reventaba los records.

A estas alturas han salido muchos "juegazos", pero pocos han llegado al punto de repercusión que este ha tenido, llenando salas de máquinas y dando vida a su negocio cada vez más caduco que más tarde sería rematado por los cibers.

Ahora son parte de la historia videojueguil, pero esos luchadores fueron innovadores, cumpliendo cada cual con un papel de lo que ahora son casi personajes tipo: El protagonista, el amigo rival, la chica, el militar yankie, el wrestler tocho, el monstruo... Cada uno acompañado de un plantel de golpes propios y con movimientos y reacciones sorprendentes. Los golpes se acusaban, echando hacia atrás al que lo recibía, podías cubrirte (aunque eso ya lo tenía el Street Fighter I), e incluso podías verlos sangrar o vomitar como resultado de un golpe.

Cada luchador tenía sus ataques especiales, sus reacciones y movimientos, y han sido imitados en miles de otros videojuegos posteriores, en esa estructura de prota y amigo/rival, venganzas contra villanos y demás.
¡Joder, incluso había un cameo con Gorbachov!

El juego, además de sus ocho niveles de dificultad (de 0 a 7), ya obligaba a jugar en un nivel mínimo de 3 si querías que tu esfuerzo se viese premiado con una escena final. El nivel siete, además, te daba una última escena como premio si lograbas terminártelo en nivel 7 sin continuar ninguna vez. Es solo una canción, pero en esa época, te habrías crujido a Bison con un perfect tras 48 intentos en una noche de cafeína y tensión para ver una mierda de imagen de premio.



También se da la paradoja de que su presesntación inicial fue censurada, ya que veías a un blanco rubio y ario saltándole los piños a un negro.



Lo que más cabe destacar es que este juego supuso un fenómeno sociológico: Con el Street Fighter no solo llegaron las hordas de jugadores, sino un código de conducta y una nomenclatura asociada (pajaritos, perfect, doble k.o., honda, "oryuket", "helicóptero", "media luna"...), junto con una serie de costumbres normativas de obligado cumplimiento: Nada de truco del barrido, respetar pajaritos...
Todas esas normas fueron extrapoladas a los videojuegos de su principal competidor: SNK.

Algún día, los sociólogos estudiarán lo que realmente importa y hablarán de ese fenómeno. Hasta entonces, solo me queda ahorrar, comprarme la ps3 y el Street Fighet IV. Por lo demás, SIEMPRE estoy dispuesto a aceptar un desafío.




COME IF YOU DARE! I WILL CRUSH YOU!


Semper fi.


Ukio

3 comentarios:

Luis Miguel Otero dijo...

Estoy completamente de acuerdo contigo. Street Fighter fue más que un juego de moda, creó toda una cultura a su alrededor definiendo en gran medida a toda una generación de jugones, cultura que además fue extrapolada a todo un género en las posteriores generaciones y juegos de lucha.
Yo tuve mis vicios, siempre fui un paquete, y me acuerdo que me saliera una ampolla en el pulgar tratando de conseguir con la media luna la patada giratoria de Ken!! XD.
Por cierto, el SFIV de Iphone4 está de puta madre, y eso que es táctil.
Excelente Post.

Skeith dijo...

Yo al SF era un cutre... Tanto que prefería los de plataformas, porque daba igual que fuera un amigo o la máquina, alguien siempre me terminaba crujiendo. La cosa ha ido cambiando desde que lo tuve en el PC; me fui aficionando a los beat'em up gracias al II precisamente. Llegó al punto de que años más tarde, con callo en los juegos de atizar, pude liársela parda a unos amigos que tenían uno de Dragon ball. Uno de ellos dijo que no sabía jugar, cuando mi primo tenía el mismo juego. Ingenuos...

Se juega durante toda la vida, no hay más que ver a los viejetes del bar dándole al mus o al dominó. Con el SF II, lo que tú dices, se empezó a ver la cosa de otra forma. Y vaya, que ahora no hay juego sin tener una base mínima de este pionero que dejó atrás juegos donde la historia era cero y los luchadores, pixelazos con la única diferencia del color de los guantes. Bienvenido fue, y en funcionamiento sigue. Benditos los emuladores.

Ukio sensei dijo...

Gracias por los comentarios. Esto me olvidé de ponerlo, pero ¿os habéis fijado en que a Vega le pusieron la bandera del pollo?

Yo en mi cúspide de vicio, acabé por pasarme el Capcom VS SNK de ps1 con Evil Ryu en modo historia a dificultad 8 (pasaron de numerar del 0 al 7, a ir del 1 al 8). La gracia era que tenías cuatro puntos para elegir luchador, y los había de 1, de 2, de 3 y finalmente de 4. Hacías más daño, tenías más vida, pero solo tenías un luchador, por lo que no podías permitirte perder.
Y vérselas al final contra Geese Howard dos veces, tú teniendo una sola barra de vida y él con lo cabrón que era con sus aikidos (movimientos especiales que además de bloquear tu ataque hacían que te comieses una llave) era duro...

Pero así nos curtimos: Empezamos en lvl 7 y de ahí en adelante.