Breves


lunes, 28 de marzo de 2011

Semana seria...

Y como tal, hablaremos de cosas serias. Los tiempos cambian, y lo hacen a toda hostia. Pues bien: Este es, aunque tardío y quizás no precisamente breve, mi resumen personal de las cosas... Como no, con la música adecuada de por medio.







Empezamos por Euskadi.


Arnaldo Otegi es conocido por haber sido líder de la infame y actualmente ilegal Herri Batasuna. Siempre se opuso a condenar los atentados terroristas de ETA, y siempre fue una de las voces descontentas, comparando la situación de Euskadi con la de Irlanda. El problema es que, ni ETA es el IRA, ni él es Gerry Adams.
Otegi fue condenado por decir, en el 2003, con motivo de la visita de Juan Carlos I al país Vasco a inaugurar una central eléctrica, que el rey era el "Jefe de los torturadores", por lo que fue condenado por injurias contra la corona, según el artículo 490.3 del código penal.
Personalmente opino que eso no es una injuria, sino una calumnia, ya que achaca al rey la comisión de un delito. Sin embargo, analicemos la situación: Una calumnia es la imputación de un delito a otro con conocimiento de su falsedad o con temerario desprecio a la verdad (código penal, artículo 205). ¿A que se refiere Otegi? El sistema legal Español permite que cualquier detenido sospechoso de terrorismo sea incomunicado durante 13 días, con secreto de sumario (no se informa a la defensa de lo averiguado en las investigaciones), así como también se les prohibe comunicarse con familiares o darles a conocer su situación o ubicación, mantener correspondencia o recibir visitas de abogados, sacerdotes, médicos privados, etc...
Y ahora hablo de forma extraoficial: La idea es que se les tortura durante un par de días y se dejan transcurrir el resto para que se curen las marcas de las lesiones, siendo esa tortura indemostrable. Un documento interno de ETA ordena a sus componentes denunciar siempre a sus captores por tortura y estos lo cumplen a rajatabla, pero... ¿Esa tortura se llega a producir? ¿Es nuestro estado de derecho una república bananera torturadora? De ser así, el Rey, como Jefe del Estado, sería ciertamente el "jefe de los torturadores". Sin embargo, no debemos olvidar hacernos una última pregunta ¿La tortura se justifica si el preso es terrorista?

Podríamos debatir horas, pero sería desviarnos del tema. Otegi "denunció" una situación, sin embargo, al hacerlo imputó un delito que no puede demostrar. Y lo hizo de forma pública, y no siguiendo los cauces procesales pertinentes (no, joder, a nadie lo enchironan por denunciar algo y luego fallar al probarlo). Por lo tanto, Otegi fue condenado por Calumnias contra la Corona.

Y ahora es cuando entra el tribunal de los derechos humanos, ordena su liberación e indemnización, lo cual es bizarro y, bajo mi punto de vista, inadmisible. España es una monarquía parlamentaria, donde una constitución garantiza el estado de derecho y el acceso a la defensa procesal, y Otegi la tuvo. Fue juzgado, tuvo todas las fuentes de prueba que pudo conseguir y todas las apelaciones que quiso, y sin embargo, acabaron demostrándose dos cosas: La primera es que, efectivamente, dijo lo que dijo, y la segunda es que no pudo probar la certeza de su acusación.
Otegi fue encarcelado, pero para su defensa se le ofrecieron todas las garantías posibles. Su condena, por lo tanto, no es contraria a los derechos humanos, y, desde luego, no es una "opinión".

No me parece bien que en el siglo XXI encierren a alguien por hablar mal del rey, pero la ley es así, y es pública. Además de eso, existe un procedimiento para que se cambie.
Y su cambio debe venir por legislación interna, no porque un tribunal extranjero tome decisiones intervencionistas al respecto.

Si vas a comentar al respecto de esto llamándome facha y poniéndome a parir, por favor, mira antes este link. Recuerda: Artículos 205 y 490.3





Sortu... El nuevo nombre y la nueva cara del nacionalismo abertzale. Luchan cada día por superar el escollo impuesto por el PP en su último mandato con la Ley de Partidos: Un timo creado en el 2002 para garantizar que los partícipes de la democracia eran partidos dispuestos a defenderla, y cito:

"impidiendo que un partido político pueda, de forma reiterada y grave, atentar contra ese régimen democrático de libertades, justificar el racismo y la xenofobia o apoyar políticamente la violencia y las actividades de las bandas terroristas".


Pues bien, de esto solo deben haberse quedado con parte, porque si bien es cierto que se cargaron todos los partidos abertzales relacionados con ETA, se produjeron situaciones muy difíciles de explicar bajo el ámbito de la democracia, y algunas otras que se siguen produciendo. Por ejemplo: Cuando ilegalizaron a los partidos abertzales, todos esos ayuntamientos en los que tenían mayoría, de repente, cambiaron de gobierno, al haber sido ilegalizado el partido mayoritario. Esto, sin duda, es un robo a todas las personas que le votaron. Es como el niño que dice "como el balón es mío, o yo soy el capitán o no se juega". Pues bien: Aquí no se juega.

Los partidos abertzales fueron prohibidos por su continua negativa a rechazar y condenar los atentados terroristas, cosa lógica dentro de esa ley, de no ser porque siguen existiendo cosas como esta:



La ley habla de xenofobia. ¿Por qué este partido no ha sido prohibido? España 2000, con su eslogan de "Los españoles primero" a menudo hace de manifestaciones de carácter xenófobo, incitando al rechazo y a la violencia. De hecho, solo tienes que escribir "España 2000" e ir a imágenes google y verás algunas de skinheads y algunas otras formas de fascismo, como un cartel del partido con la insignia del pollo franquista. ¿Por qué no se les prohíbe?


Al margen de la licitud o ética de esa ley de "Democracia con reserva del derecho de admisión", Sortu, la nueva cara del nacionalismo abertzale, se ha presentado con una copia de la Ley de Partidos en la mano y un mensaje claro: Cumplimos todos los requisitos, admítannos.
Esto vino más o menos a la vez que la última propuesta de alto el fuego de ETA. Sin embargo, todo es relativo: Sortu rechaza matar, pero no la "lucha por la independencia vasca".
Además, esto puede ser solo una mascarada, sin duda. Una imagen de cara a la galería para volver a formar parte del panorama político nacional, con lo que ello implicaría. Si la izquierda abertzale vuelve a presentarse, puede obtener financiación como partido político, y existe ese medio de financiación oscura, incontable, de la que no se conoce la procedencia pero que es perfectamente legal: Las fundaciones (como la FAES del PP o la fundación ideas para el progreso del PSOE).
Este dinero podría llegar a ETA, y de lograr victorias en las elecciones municipales, podría volver la situación anterior a la Ley de Partidos, en la que los municipios con gobierno de Batasuna eran claramente feudos donde se ocultaba y entrenaba a terroristas.

Esos serían posiblemente los males a los que nos podríamos arriesgar de aceptar la candidatura de Sortu. Sin embargo, la imagen que me transmite como profesional del derecho, vivir en un estado que dobla y rompe sus propias reglas, cuando estas aún encima estaban hechas para apartar del sufragio pasivo a un grupo político concreto, ignorando a muchos otros que también incumplían esa misma ley, es profundamente vergonzosa.

De Sortu, no me atrevo a posicionarme, así que, opto por ampararme en el legalismo puro y duro: Sortu debe ser aceptada porque cumple la ley. Y dicho esto, espero que, de suceder así, no tenga que morir nadie.




Próximamente, Libia.

Semper fi.


Ukio