Breves


viernes, 16 de julio de 2010

Va siendo hora , ¿no?

Una semana más o menos es lo que he tardado, pero había que hacer antes la entrada sobre Ortigueira y luego esta. Y las cosas claras: Me está costando actualizar un poco el blog, con la vagancia del verano y la desconexión de Vigo. ¡Y aún os debo dos o tres conciertos a comentar!

Pero vamos a lo que vamos: Os hablaré de un videojuego: El Italia 90 world cup. Lo jugué en el 92 o así, con unos 9 añejos no demasiado mal llevados (aún no me había dado a la mala vida y todo eso, y lo que más me interesaba de los bares eran las máquinas recreativas).

En este videojuego pude ver por primera vez a España campeona del mundial (¡20 goles le casqué a Korea del sur! ¡20! ¡Y eso si no fueron más!). Aún recuerdo esos juegos controlados con las letras q,a,o,p y la barra espaciadora.
Luego llegó USA 94 y el codazo de Tassotti a Luis Enrique... El penalti fallado por Raúl en Francia 98... El robo a mano armada de Korea... Un Zinedine Zidane intratable en Alemania... Y entonces llegó la eurocopa. Yo y tantos otros tan desencantados de ver a España solo ganar en videojuegos, con un nivel de equipo decente pero sin éxito, también definido por una serie de seleccionadores que buscaban un juego defensivo y poco imaginativo. ¡Pero ahí cambió todo! Cuatro, la cadena de televisión no paraba de insistir en que podíamos, y Andrés Montes amenizaba sus partidos con el Tiki-taka y sus conocidísimos apodos. Todo normal, nos animamos poco a poco y a ver que pasa...
¡Y pasa que le ganamos los penaltis a Italia! La historia de siempre: Partido estancado contra equipo uberdefensivo, penaltis, perdemos y es una lástima porque habíamos jugado mejor y merecíamos más y blablabla... ¡Pero ganamos! ¡Y luego ganamos la semifinal! ¡Y la final! ¡Y llevar una puta bandera dejó de ser algo de fachas durante un par de días!

Sin embargo, aunque la eurocopa mola, los Yankis nos bajaron los humos duramente en la copa confederaciones (con el consiguiente vacile en 4chan, ¡americunts hijos de puta!).

Con la lección aprendida, nos plantamos en Suráfrica ante un mundo que nos llamaba "favoritos" mientras que no nos lo acabábamos de creer. Eramos el rajado referente sin haber ganado nunca nada: Un tigre de papel en toda regla. Nueva Zelanda bromeaba, diciendo que eran humildes, pero que habían ganado tantas copas del mundo como nosotros.

¿Como empezó el mundial? Iremos partido a partido:

España - Suiza



Un comienzo muy amargo, sin duda. Los suizos salieron a la defensiva. Jugaron duro, se cerraron atrás y buscaron oportunidades con el contragolpe. España no cesaba de buscar el ataque, pero no lograba entrar desde el área, y el imprevisible Jabulani se iba a paseo con cada intento de chutar desde fuera del área. Un gol de churro (pero de churro absoluto) puso a Suiza delante, dándoles moral y reforzando su defensa perruna.
La favorita empezaba perdiendo contra una selección humilde.


España - Honduras.



¡Y llegó el alivio! La confianza estaba en niveles muy bajos, tras la decepción contra suiza, y nos esperábamos un mal partido, principalmente, por una muy baja motivación de los jugadores. El malestar era palpable y en cada uno se veían las pocas esperanzas que había de pasar de la primera ronda. Y sin embargo, las cosas claras: Honduras era una de las selecciones más flojas del mundial, y España tuvo una clara victoria contra ellos. Villa marcaba dos goles que dejaban claro que el tigre de papel estaba empezando a marcar su territorio.
El otro detalle que nos ilusionó fue ver que Suiza caía derrotada ante Chile. En la clasificación, quedábamos Chile con dos victorias, Suiza y España con una victoria y una derrota y por último Honduras con dos derrotas. Todo podía ser...

Chile - España



Con todo en juego, España se las veía con Chile, el equipo invicto del grupo, mientras que Suiza, el rival por la clasificación, tenía un partido contra Honduras. ¿Y qué pasó? Con mucho sufrimiento, Suiza no lograba batir la meta hondureña, mientras que España si lo hizo con la de Chile y en dos ocasiones. Estos lograron encajarnos un gol (un poco churro también, la verdad, que entró porque rebotó en Piqué), y ahí quedó la cosa. La verdad es que el partido dio bastante vergüenza en sus últimos minutos, cuando España y Chile se sabían clasificadas como primera y segunda respectivamente y se pasaron los últimos minutos pastando sin que nadie atacase. Era una reacción lógica, pero totalmente antideportiva.
Siguiente ronda, nosotros contra el Portugal de Cristiano Ronaldo y los chilenos contra la temible Brasil.


Octavos de final: España - Portugal



A partir de este momento, el mundial se volvía sufrido. Si bien el célebre divo Cristiano Ronaldo tiene fama de ser un gran jugador, especialmente a nivel técnico, Portugal tiene uno de los equipos más defensivos y leñeros, encabezado por un pitbul cubierto de tatuajes llamado Fernando Meirelles.
Y salieron a las hostias: Portugal practicó un juego cerrado en defensa y confiando en sus hombres para el contrataque, aunque sigo sin entender el motivo de quitar a Hugo Almeida de la delantera para meter a un Cristiano Ronaldo que claramente no estaba en su mejor momento.
Gol, como no, de Villa, que reforzaba sus aspiraciones a pichichi del mundial. Un gol muy sufrido, que dio en ambos putos palos antes de entrar.
Eso si: Llorente marcó la diferencia, digan lo que digan.


Cuartos de final: Paraguay - España.



Paraguay venía fuerte y confiado. Se les conocía como la Italia de Sudamérica, y con ello dejaban evidencia de un juego duro en defensa, en busca del contraataque al claro ritmo del "patapum parriba". Nuevamente, juego agónico, y nuevamente Villa para deshacer el empate.
Lo más ridículo eran los "malévolos planes paraguayos", que decían que iban a hablar entre ellos en guaraní para que no los entendiesemos. Claro... Si en lugar de tocarnos con Paraguay nos toca con Japón, ellos hablarían en perfecto aspañol para que nos entendiésemos, igual que los alemanes y holandeses. Amos, no me joas...
El mundial se recrudecía: Inglaterra ya estaba fuera, Italia y Francia no habían pasado la primera ronda y el temible Brasil perdía contra Holanda mientras Alemania goleaba a Argentina. Una Alemania que, por cierto, sería nuestro próximo oponente.


Semifinales: Alemania - España



Los alemanes venían vengativos después de esa final de la eurocopa, pero por desgracia para ellos, se volvieron a llevar el mismo resultado. Esta vez no fue Torres, sino Puyol de cabeza, con un precioso gol en un saque de corner.
A pesar del pobre resultado en el marcador, fue un gran partido, lleno de emoción y marcado por la sorpresa de encontrarnos a Pedrito como delantero centro en lugar de Torres. Torres había tenido poco éxito, y aunque yo habría preferido a Llorente, Pedrito era bajo y rápido, metido entre dos mastodónticos defensas germanos que no fueron capaces de seguirle el ritmo.
Sin duda, el mejor partido del mundial en lo que a espectáculo y buen futbol se refiere.

Final Holanda - España



¡La final! ¡La primera final de nuestra historia! Dos perdedores históricos de los mundiales, nosotros con nuestra maldición de los cuartos y Holanda con sus dos derrotas del Futbol Total en la espectacular era de Cruyff y Neeskens. Holanda había sido derrotada en dos finales y confiaba en que a la tercera fuese la vencida. El pulpo Paul decía que no, pero también nos había dicho que no a nosotros en la eurocopa y todos vimos el resultado.
Holanda salió jugando muy duro y muy sucio. A los dos minutos, Iniesta recibía una patada en la parte trasera de la rodilla sin tan siquiera tener el balón. El árbitro, Howard Webb, desesperado ante tal juego de Holanda acabó por empezar a repartir tarjetas amarillas, pero fue en vano.
Queda para la historia la tremenda patada en el pecho de De Jong a Xavi Alonso, que no fue expulsión. ¡Y para colmo, los holandeses también se quejan del arbitraje!
Realmente fue un partido para reconocer a grandes jugadores, como Casillas que venció en dos uno contra uno a Robben, e Iniesta, que aguantando una hostia tras otra marcó un gol en el minuto 115 de un partido que fue un contínuo sufrir.



¿Qué más se puede decir? Campeones, sin duda. Lo que queda ahora es brasa, paja y un pobre intento de aumentar el circo para mantener a la gente distraída, pero al menos, si luces una bandera, no eres un facha, sino un fubolero.




Así pues: Hoy soy futbolero.

Semper fi.


Ukio


PD: OOOEEEEEOEOEEOEEEEEEEE OEEEEE OEEEEE

2 comentarios:

Valent dijo...

Con dos cojones.

Amen, hermano. Brindemos por esta victoria que en este mundo de mierda beber, drogarse y follar son lo primero,

Rindamonos pues ante la grandeza de está España numantina y cervantesca. Con Villa de Don Pelayo y Casillas como Cid Campeador. Defensas por banda, Xavi en popa a toda mecha, no corta el campo sino vuela la Roja.

Disfrutemos de la victoria mientras pijos progres, puritanas coñocratas y demás carcundia zote hunden nuestra augusta nación y dejan el camino al retorno de esa derecha cerril y a la vez cómica, como sacada de un vodevil.

Brindemos, que carallo.

Ukio sensei dijo...

Mira tío... Hay tres formas con distintos niveles de dignidad de enfocar este tipo de eventos.

1) Disfrutarlo. En esta vida mucho es circo: Tele, conciertos, espectáculos, eventos, celebraciones... Me vas a decir que dejas de picar en el "panem et circenses" si en lugar de ver la final del mundial estabas viendo Fraiser?

2) Pasar. El fútbol para quien le guste y tu no te vas a divertir viendo a tíos en pantalón corto, de modo que te dedicas a otra cosa, deseas que no te incordien mucho y que disfruten de lo suyo.

3) Ir de listillo.
Y aquí se te ve de lleno, tío. Un párrafo de tonterías sacadas de cualquier diatriba remojada en anís por tu locutor favorito y a largar, que los estallidos de insultos rimbombantes suenan guays.
Y?
Realmente lo sabes, tío... ¡No pueden engañarte! ¡No a ti! Sabes que están explotando el país como quien aprieta un caballo para llegar a la meta a toda prisa, sin importarle si el animal vive o muere a causa del esfuerzo al que ha sido sometido. ¡Tú lo sabeeees! ¡Reconoces las mentiras y ves las cuerdas de las marionetas!

¿Y que haces al respecto? Nada.

La diferencia entre tú y los dos anteriores, es que nosotros si que nos lo pasamos bien.