Breves


lunes, 30 de agosto de 2010

Lecturas de verano

Bueno, gente... Ante la pasividad y estancamiento del blog, vamos a mover esto un poco hablando de los últimos libracos, leídos en su mayoría tirado en la playa. Con la carrera acabada y la incorporación al mundo laboral en ciernes, es como si al cerrar los ojos pudiese oír a Shang Tsung diciéndome aquello de "¡Atesorad estos momentos... como si fuesen los últimos!



Al tema:


El primer hombre de Roma - Colleen McCullough



El primer libro de una saga sobre intriga política en la Roma republicana muestra la vieja institución y sus entresijos. El básico es la lucha interna en el senado, máximo órgano de gobierno, donde la mayoría vive estancada en modos y tradiciones, y un pequeño grupo de descontentos, frustrados ante la ballena varada en la que se ha convertido el imperio, encajado en su propio marco legal.
A este aspecto, logra transmitir una urgencia debida a las circunstancias acuciantes del momento: Cartago ha sido vencida, pero una nueva amenaza viene desde el Norte: Los pueblos germánicos se han unido y descienden hacia el sur, empujados por las inundaciones que han acabado con los pastos de su ganado.
En la novela, dos personajes destacan, tanto por sus personalidades opuestas, como por su ingenio y modo de luchar para destacar y triunfar en la república, ambicionando la silla curul: El puesto de cónsul de la república.
Cayo Mario es un paleto itálico que no sabe hablar griego, o eso se dice de él. Y puede ser cierto, ya que en Roma se trataba como inferiores a los demás pueblos de la península itálica, a uno de los cuales pertenece este militar. Lo que pasa es que Cayo Mario también es un héroe de las campañas en Hispania, del asedio de numancia, y un militar experto.
Logrará crecer con un matrimonio político con una Julio Cesar, alcanzar el consulado y ponerse al frente del ejército, primero en la campaña en Numidia contra su antíguo aliado el rey Yugurta, y más adelante en la campaña contra los Germanos.

Históricamente, Cayo Mario fue el artífice de las reformas marianas. Os las contaría, pero el libro es demasiado bueno.

El otro protagonista es Lucio Cornelio Sila: Hombre descendiente de buena familia patricia, caída en desgracia económica. Su padre era un pobre borracho, y Sila se crió en los callejones del Subura, el barrio bajo de la ciudad. Allí aprendió a sobrevivir, a jugar duro, y también se convirtió en un hedonista, frustrado por la contradicción entre la calidad de su apellido y su pobre nivel de vida, dependiendo de la fortuna de su madrastra, que le impide aspirar a la vida política.

El libro es jodidamente bueno, aunque evidentemente tiene partes mejores y peores.


Cuentos de terror y misterio - Arthur Conan Doyle



El libro contiene cinco historias cortas, todas, como bien indica el título, de terror.
No esperéis cagaros de miedo con esta novela, no es ningún Stephen King, pero no por su calidad, sino porque se trata de ese terror decimonónico, que a estas alturas nos parece ingenuo y sencillo.
Aún así, el libro no deja de ser curioso y estar bien escrito. Algunas de las historias son especialmente imaginativas, sobre todo la primera, acerca de la desaparición de un conocido aviador inglés. Además, lo mejor de todo es que todas ellas son historias factibles, con un punto de lógica e incertidumbre que hace que puedan ocurrir más allá de la propia imaginación.
Sabemos que Sadako, la niña de The Ring, no va a venir a perseguirnos porque no existe, pero este libro se inspira en algo cuya existencia es segura y temible: La maldad del ser humano.
Un libro corto y entretenido. Lo suficiente para amenizar tardes, especialmente si os gusta ese sabor de época.


Wicked: Memorias de una bruja mala - Gregory Maguire



Este libro es una especie de "biografía no autorizada" de la bruja de Oz. Cuando me hablaron de él por primera vez, suponía que se trataba de la típica versión cómica y retorcida de una historia de fantasía, al estilo de Terry Pratchett. Me lo regalaron por el cumpleaños (gracias otra vez, Anxo y Luis), y acabé ayer de leerlo. Y desde luego que no tiene nada que ver con esa imagen inicial.
Elphaba, que así se llama la malvada bruja del oeste, es la hija de una hermosa heredera del país de los Munchkins, y un sacerdote devoto del Dios Innominado.
Ansiosos, esperando su primera hija en un momento convulso, la niña que viene al mundo es un ser monstruoso, con terror al agua, dientes de tiburón y la piel verde como el pecado (no se de que color es el pecado, pero el libro insiste en que es verde. Supongo que por eso es ilegal la marihuana, y el dinero es la fuente de todos los males).
Pero a lo que vamos: El libro narra la historia de Elphaba a lo largo de varias fases de su crecimiento, desde la vida previa de sus padres, Frex y Melena, en una pequeña aldea del país de los Munchkins, hasta su vida como la Malvada Bruja del Oeste, pasando por diversos periodos de aprendizaje y vida en la rebelión.

Lo más chocante es la propia tierra de Oz, donde varias religiones chocan en debates, mientras que la vida en las capitales se frivoliza y en las provincias es pisoteada. El Mago es en realidad un tirano que ha derrocado al Regente, padre de la princesa Ozma, antes de que su hija alcanzase la mayoría de edad y pudiese gobernar.
Las fuerzas del mago han sometido a todo Oz a un régimen brutal, y avanzan a medida que el tiempo transcurre en el libro, instaurando medidas racistas, totalitarias y opresivas, destruyendo los alrededores de la Ciudad Esmeralda para robar las riquezas de los pueblos vecinos y aplastarlos bajo su yugo.
El libro tiene sus puntos de comedia un poco ridícula, pero no es una comedia graciosa. Es como esas historias de Castelao, graciosas a la vez que tristes. También tiene un toque hacia el racismo, ya que en Oz algunos animales, por lo visto, tienen alma, y han desarrollado su inteligencia hasta el nivel de un ser humano, convirtiéndose en Animales. Pueden hablar, razonar, y muchos de los que aparecen son profesores en la ciudad académica de Shiz.

Es ameno de leer, pero lo cierto es que no deja una buena sensación. Es alegre, pero también opresivo a veces, como los dramones en los que todo va a peor sin el menor alivio.
No diré que es un mal libro, pero desde luego, no es mi estilo.



Bueno, ahí queda. Si alguno os gusta, dadle caña. Insisto en el primero de la lista.


Semper fi.

Ukio

2 comentarios:

Paul Allen dijo...

Y hablando de Stephen King y mundos fantasiosos que van a peor: Échale un ojo a la saga de La Torre Oscura. Me acabé el primer libro hace unos días y, a pesar de ser sencillote y poco imaginativo, es como una especie de prólogo a idas de olla tetradimensionales.

Me tienta ese victoriano volumen del caballero Sir Conan Doyle.

Santiago dijo...

libros interesantes el de roma lo buscaré.

Las buenas historias de tramas políticas siempre son entretenidas.