Breves


viernes, 30 de abril de 2010

Larga vida al Barón

Con toda la vagancia encima, he tardado dos meses (antes ponía "un mes" pero me dio la vagancia, y aún no se como poner texto tachado en blogger) en atacar esta entrada. Un mes exacto (la vez que me dio vagancia y la dejé a medias. Ahora dos), ya que fue el seis de marzo cuando este clásico del hard rock patrio sobrevoló el Coliseum de A Coruña con un espectáculo de más de tres horas de duración.

Y ahora, seguimos con la entrada, a partir de donde lo dejé la última vez que me puse. Para empezar, música ambiental.





Barón Rojo son sin duda el más mítico grupo de Hard Rock en nuestro país, y de Rock en general. Muchas de sus canciones prácticamente son himnos a la rebelión, a reafirmar las creencias de uno y a la lucha contra las buenas ideas y buenas maneras impuestas. Canciones como Mi rollo es el rock, Resistiré o La voz de mi amo son verdades como puños ahora y siempre. Son letras cuyo significado no solo no se ha perdido con los años, sino que se reafirma día tras día.



El grupo llegó al Coliseum dispuesto a llevárselo todo, y vaya si lo hizo. La formación original, tan añorada, entró a lo grande dispuesto a quedarse con el público coruñés (fijaos en la bufanda del Depor de Carlos de Castro). ¿Que decir? Lo hicieron. Lo hicieron a lo grande. La única canción que se echó de menos una y otra vez fue Casi me mato, pedida una y otra vez por el público, el cual, por cierto, tenía de todo. Me he visto gritando al lado de niñatos enfarlopados que aún no habían llegado a la veintena (chaval, si estás leyendo esto, te jodes por las hostias que te dí cuando intentaste ponerte delante de mí. La próxima vez no jodas al que mide casi medio metro más que tú), como gente de la edad de mis padres (algunos más cabales que otros. Uno gritaba "viva la guerra", y la tuvo. Aterrizó tres metros más atrás).



Barón tienen truco. Si pagaste entrada, se lo curran. Si vas de gratis por las fiestas del pueblo que sea, se rascan los cojones a dos manos. Evidentemente, si te apetece verlos sin pagar de paso que te tomas unas birras donde sea, pues adelante, pero sabe que te vas a encontrar. Si quieres que se lo curren, ya sabes lo que toca. Pero eso si: Lo vale.



Lo que si que no tengo, son fotos de Hermes. No salió de detrás de la batera para nada. Sin embargo, hubo un claro protagonista del concierto, más allá del respetable arte guitarrístico de los hermanos de Castro.



Sherpa: El bajista desaparecido, que ha llegado a tocar hasta con Michael Schenker, se hizo con el protagonismo del concierto. Lo primero que sorprende es el buen estado de su voz, pero también hay que reconocer que no le falta carisma para ganarse al público. Nos dio algún que otro discursito entre canción y canción, y la verdad es que se hizo querer, por no hablar del detalle cojonudo de los cuernos de ACDC mientras tocaban Anda suelto Belcebú.



Especialmente espectaculares dos de mis grandes favoritas: Hijos de Caín (yo he elegido... ser lo que siempre seré...) y Cuerdas de acero (mi novia es mi novia y la quiero, pero yo estoy casado con mi guitarra)



Y visto lo visto y dicho lo dicho, no queda más que poner fotos, recomendaros su disco En clave de rock (que es el que estoy escuchando mientras escribo esto) y poner un par de fotos más y una canción de cierre.






Semper fi, gente.


Ukio

PD: Y ahora que he cerrado esto, a actualizar los comentarios de conciertos. Siguientes: Zach Williams & The Reformation, The Muggs y Dirty Sweet.


Ah, por cierto. No les vino mal que su concierto coincidiese con el festival erótico: Tuvieron visitas.

2 comentarios:

ThrashMatter dijo...

Estuvieron cojonudos! Se salieron con temazos como "Los Rockeron Van Al Infierno", "Incomunicación", "Las Flores del mal", "Cuerdas de acero", "Breakthoven", "Se escapa el tiempo"... fue una gran noche.

LARGA VIDA AL BARÓN!

Yo, alma condenada dijo...

Larga vida a Barón Rojo!!!

Yo estuve allí.

¿Qué más se puede decir?