Breves


martes, 13 de mayo de 2008

Creciendo...

Y no como personas (aviso: Esta entrada también es de política. Ya os lo digo para que no protestéis), sino como país. Como sistema, más bien.

Ha muerto Leopoldo Calvo Sotelo (hace ya un tiempo, lo se).




Pues bien. La cuestión es que ha muerto en su casa, por causas naturales, a la avanzada edad de 82 años. Por un lado estamos rompiendo la muy arraigada tradición del "Paseíto", los pelotones de fusilamiento y "dar café". Son métodos antíguos, para muchos de los que leen esto, pero aún presentes. Seguro que durante la transición las hubo bien duras (no fue hace muchos años, cuando los de Cristo Rey reventaron a hostias el estreno de una obra de teatro titulada "Me cago en Dios". Cinco como mucho). Estamos en un universo en cambio constante, y este puede ser un paso hacia el asentamiento de muchos de esos cambios: La democracia como una opción firme de gobierno. Algo en lo que creer. Si bien, como ya he dicho, esta constitución es una beta, con cosas tomadas de otras constituciones europeas y de algunas de las anteriores (esas que acabaron con gente saliendo armada a la calle, y ejércitos haciendo cosas chungas).

Este país no es perfecto, indudablemente, pero es lo que tenemos. Queremos que sea mejor, y cada cual toma su camino: Los hay que se implican activamente, los que apoyan a su grupo o los que deciden no apoyar a ninguno hasta que surja uno en el que confíen (o hasta que las elecciones no sean en domingo y puedan ir a votar por no tener resaca). De todos modos ahí estamos: A punto de cumplir 30 años de democracia, desde ese 1978, que suena (y ES) del siglo pasado.

Y ahí tenemos a este hombre, segundo presidente del estado Español tras el retiro de Adolfo Suarez, y la votación de su candidatura fue interrumpida por el golpe de Tejero. Eran tiempos difíciles, y hombres preparados. Estoy leyendo su historial, en la wiki, y la verdad es que es increíble. Ingeniero de caminos, pianista y políglota. Eso no lo tiene ningún enchufado, precisamente...

Es de esos hombres, anodinos y modestos a la vez que magníficos. Si bien, me jacto de mi falta de modestia, este es de los hombres a los que considero modelos a seguir. Tiene sus sombras, como todos, pero un historial de logros a sus espaldas que no debe ser desmerecido, así que, desde este humilde pedestal, le brindo un homenaje póstumo a uno de los hombres que, tanto en vida como en muerte, han hecho crecer a este país como tal.

Descanse en Paz.

PD: Por si os entra curiosidad, aquí tenéis un link a su entrada de la wiki


http://es.wikipedia.org/wiki/Leopoldo_Calvo_Sotelo