Breves


miércoles, 12 de noviembre de 2014

Old School Cloak and Dagger

A ver, como era esto... Si, esto es el teclado, ¿no?

¿Qué tal, gente? ¿No nos veíamos desde cuando? ¿Las elecciones europeas? ¿Algún libro, o peli? La verdad es que ha pasado mucho desde entonces. Y no he dejado de comentarlo. De hecho, lo hago cada pocas horas, en twitter. Esa red social puede ser la culpable de que haya dejado este blog tirado tanto tiempo desde que entré (ha sido un experimento útil, quizás en una próxima entrada), pero bueno. Llevo semanas pensando en recuperar el ritmo (y de azoteas, ya puestos).

Eso sí, tengo una mala (buena) noticia: Se acabaron las entradas de temas jurídicos. Ahora toca profesionalizarse, y postearlas como méritos en un blog sin apodos. El viejo Ukio se queda como un Mr. Hyde que vive en el ciberespacio y en el fondo de las botellas de cerveza (No: De Mahou no. No entiendo como cojones aún tengo esta discusión con gente. ¡ESA MIERDA ES AGUA CHUNGA!)

¿Pero bueno, de que va hoy? La última serie que me ha hecho levantar una ceja. Pese a que me he dejado sin comentar joyas como Breaking Bad, House of Cards, o también animes interesantes, como Knights of Sidonia o Baccano, vamos a coger esta que está fresca y le damos vidilla a esto.





Esta serie, recomendada por Jota, me hizo probarla por un motivo muy sencillo: Sale James Spader. Este tío, poco famoso en hollywood, quitando algún pequeño blockbuster como Stargate, y muchas películas famosas en décadas pasadas (Sexo, mentiras y cintas de vídeo, por poner un ejemplo), y un ejemplar villano en Lobo, frente a otro típico villano: Jack Nicholson, entró en mi pequeño panteón de genios en el papel de Alan Shore. Un Bastardo de primera categoría. Un abogado chanchullero, pervertido, mordaz e inteligente, capaz de los planes más extraños y disparatados y con un perturbado y desbordante sentido del humor. Sin embargo, eso no quitaba que tuviese momentos más humanos, como su profunda amistad con Denny Crane, interpretado por un colosal William Shatner, y el amor y admiración que ambos sentían por una de los dueños del despacho: Shirley Schmidt.



Pues ahora nuestro amigo James ha cambiado con la edad. Entremedias nos ha dejado una gran interpretación como otro abogado, W.N.Bilbo, en la película Lincoln. Pero ese no es el papel que da pie a esta entrada, si no este otro: El criminal internacional Raymond "Red" Reddington. Un ladrón de información, tratante de favores, traficante de armas... Lo que haga falta. Alguien con un pasado turbio, con todas las papeletas para ser un importante oficial militar yanki que desaparece años atrás. Ahora, Red es uno de los 10 más buscados por el FBI, la CIA... Y se entrega. Quiere inmunidad, quiere protección, y tiene información para pagarla. Información sobre criminales temibles, que ni siquiera los principales servicios de inteligencia mundiales conocen. Personajes truculentos, muchos de ellos fruto de los pecados de esos mismos servicios. Y hay una condición más: Solo hablará con la agente Elizabeth Keen.


Tras una temporada y ocho capítulos de la siguiente, no tengo puta idea de cual es el último fin de nuestro amigo Red. No sé que pretende, ni como piensa hacerlo, pero es genial ver como lo hace. Un gran reparto de secundarios, desde Ressler, el típico agente estirado de manual, pasando por Dembé, el siniestro guardaespaldas africano de Red, Tom Keen, el marido de Elizabeth, y una genial lista de criminales, que Red nos irá mostrando capítulo a capítulo.

Hay momentos... El que acabo de ver hace poco, casi ha logrado conmoverme. Dos viejos jugadores. Dos guerreros del espionaje y contraespionaje, dos soldados sentados frente a frente, con una botella de Vodka y dos visiones del pasado. Y la certeza de que, en el fondo, no es más que un juego. Apostarse la vida en un día a día de paranoia y planificación, improvisación, acción, reacción que solo lleva a contar a los que siguen vivos, despedir a los muertos, y preparar el siguiente golpe.


Es una gran serie, gente. Espías de verdad, ni 007 ni estupideces varias. Uso de la información, uso de la ventaja, y una importante lección de que, el conocimiento es poder, pero es igual de importante el control para manejar ese poder, y usarlo de la forma más devastadora posible.


Una gran serie, un gran actor, un gran Bastardo. Me alegro mucho de retomar esa etiqueta. Le tenía ganas. Y si creéis que Spader no da la talla, ¿de quién creéis que es esa voz que amenaza a los Vengadores en el nuevo trailer?


Semper fi, gente. Me alegro de volver a veros.


Ukio


4 comentarios:

Fénix dijo...

Me alegra tu regreso. Sobre la serie... dices muchas cosas interesantes. Pero tal vez lo mejor es lo de "Espías de verdad, ni 007 ni estupideces varias". Sólo por esa tontería creo que verla debe de ser worth it.

Skeith dijo...

Bienvenido de vuelta. Le echaré un ojo a la serie, y de paso se la comento a un chaval que conozco que es aficionado al tema de espionaje.

Astaroth dijo...

Ni sabía que habías escrito. Entre el trabajo y el master, he andado muy desconectado.

Y en cuanto he podido conectarme, he comenzado con la serie. Simplemente increíble, y eso que solamente he visto dos capítulos. Muy buena serie, y con mucho que aprender de ella para futuros proyectos.

Ukio sensei dijo...

Bueno, si la estáis siguiendo igual ya habréis visto la escena de "viejos jugadores".

Gracias por los comentarios, próxima entrada en ciernes.