Breves


lunes, 20 de septiembre de 2010

Haz el humor como te dé la gana.

Y con quien te dé la gana. Esta es una de las bases de una sociedad libre de prejuicios, según siempre he creído: Cada cual es perfectamente libre de follar con quien quiera y como ambos quieran. Y esto no es una norma: Es un axioma. Y como tal, no admite excepciones.

Realmente me parece estúpido que haya gente que no quiera tener un camarero gay, o que le atienda un dependiente gay. Es absurdo. ¡O un profesor gay, que eso también escandaliza mucho! Y sin embargo, la verdadera importancia de esto se verá cuando necesites un neurocirujano, o un oncólogo, y aquel de quien depende tu vida es un pecador invertido y enemigo de dios. Seguro que hasta el Papa se dejaría operar por alguien así, con tal de no criar malvas. Ahí es donde se ve lo que es importante y lo que no, y cuando las cosas se dibujan como lo que son: Cinismo, hipocresía y ganas de meter la zarpa donde no importa.

Por otra parte, es lógico que los gays protesten para convertirse en un colectivo visible: Ellos no quieren ser algo ilícito, teniendo que reunirse en callejones oscuros o en clubs dejados de la mano de dios. Lógicamente quieren poder pasear de la mano con su pareja, comer en restaurantes y llevar una vida en común cómoda y normal, igual que cualquier otra pareja.

Sin embargo, un repaso a la prensa y tenemos como un matrimonio de viejunos increpó e insultó duramente a una pareja de lesbianas hace unos meses en un restaurante, o como dos homosexuales recibieron una paliza por parte de quince personas en Coruña hace una semana, solo por ir de la mano. La paliza no la dieron viejos educados en tiempos más retrógrados, sino un grupo de niñatos de diecisiete años del Burgo que estaban de botellón. Cojonudo. Para colmo, la policía se negó a llamar a una ambulancia, y no se molestaron en ir tras los culpables pese a hallarse estos en la misma plaza.
Esos dos chavales, los dos llamados Iago, cuentan con todo mi apoyo.


Pero de humor hablamos, del mensaje de ser visible y mostrarse en público no como espectáculo, sino como algo cotidiano. Pero como cotidiano no se puede ser, porque ya vemos como responden algunos seres excepcionales (excepcionalmente subnormales), de modo que toca hacer protestas.


Y ahora os hablaré de un homosexual en concreto. Un hombre que usa su bien merecida reputación de actor reconocido para apoyar su causa. Es un hombre que nos ha impresionado a lo largo de algunas de las sagas fantásticas mas míticas del cine, y nos ha intrigado y fascinado en muchos otros papeles. Os hablo del actor inglés Ian McKellen. Fue Hamlet, Ricardo III, la Muerte en El último gran héroe... Sin embargo, no son esos los papeles de los que presume en esta manifestación anti homofobia, celebrada con motivo de la visita de Benedicto XVI a Inglaterra.



¡Con un par!

Claro que... ¿Serán los poderes de Gandalf y Magneto unidos, suficientes para enfrentarse al pérfido Palpatine?
Con esa duda os dejo.

Semper fi


Ukio

PD: Gracias al Supervillano por enviarme la foto.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Sólo se puede decir "amén, hermano". O "ramen", como diría mi chica.

Luis y Anxo dijo...

Que asco de sociedad, espero que por lo menos esos dos polis estén en la calle, y el resto en la carcel.
Lo peor es que estas cosas seguirán ocurriendo, mientras muchos miran a otro lado a pesar de que se declaran pro-gays porque son muy modernos.
Hipocritas de m..
Buen post, besos.

Skeith dijo...

Apoyo plenamente esta entrada, acontecimiento o producto. Que cada cual salga con quien le parezca, que es asunto suyo, no de cuatro barandas a quienes les guste tener un área de veinte metros a su alrededor en que todo concuerde con sus ideas o preferencias.

Ian McKellen es a Gandalf lo que Anthony Hopkins al Joker (cada uno le convirtió en lo que es, sin desmerecer a Heath Ledger, ojo) y eventualmente, si dura más que Morgan Freeman, podría ser Diox. A fin de cuentas, "la economía manda, estúpido", y si quitas a Freeman quién mejor para ello que McKellen, sea gay o no...

Ukio sensei dijo...

Anthony Hopkins? O querrás decir... Jack Nicholson?
Anthony Hopkins tiene como papel mítico el de Hannibal Lecter, que también fue interpretado por Brian Cox y por el chaval este gabacho de la cuarta peli.

Skeith dijo...

Eso era, Jack Nicholson. No se puede estar pendiente de tres cosas a la vez en el mismo PC sin meter la gamba en alguna de ellas xD.

Pero vamos, que son tres del palo: cada uno ha dado vida a un personaje ya mítico y son la referencia cuando alguien los menciona en el cine, aunque otros actores hayan hecho ese mismo papel antes o despues. Luego claro, puede salir alguien que lo borde también, pero cuando sale la conversación sobre el Jocker o Lecter, es imposible que no salga alguno de ellos.

Fernando dijo...

Conste que, dejando a parte la indolencia generalizada de la sociedad hacia las agresiones y discriminaciones que sufre el colectivo tanto homosexual como transexual, éste último creo que aún más incomprendido que el primero, la Santa Madre Iglesia (aun no entiendo cómo se puede uno referir a ella de esta forma, ya que todos sabemos la cantidad de mujeres que ejercen en esta institución el sacerdocio) no hace nada por mejorar esta situación, si no todo lo contario. Las declaraciones de muchos de sus "funcionarios" a cerca de este tema son, como poco, repugnantes, siendo muy educado. No recuerdo su nombre, pero en una reciente noticia se citaban las palabras de un obispo(?) que sostenía que lucharía "hasta la muerte", esto se me quedó grabado, contra el matrimonio homosexual.
Nada más que decir salvo que es una entrada cargada de razón.