
Romero era un personaje histriónico: Robaba bancos, joyas o secuestraba al alcalde o a la chica de turno, pero si algo lo caracterizaba era a falta de sangre. Secuaces desarmados, peleas a puñetazos o incluso escenas de baile, mientras el Joker animaba a sus matones a que acabasen de una vez con ese maldito Batman. ¡Santos morcegos, batman! ¡Que sinistro plan! (Santos murcielagos, y que siniestro. Yo, al igual que bastantes de los que leéis habréis conocido esta serie en gallego).

Con la película, llegó a los cines un Batman nuevo y extraño, muy distinto al que mis amigos y yo estábamos acostumbrados a ver. Este Batman no era del rollo pijo clásico, sino que era un hombre más serio y calculador. Su traje era más siniestro, y su coche era un monstruo temible. Seguía repartiendo estopa, pero no con una actitud de vaquero, sino que amparándose en un aura mucho más siniestra: El miedo. Por primera vez en el cine se insinuaba la inhumanidad de Batman. Nada de teléfonos rojos que brillaban, ni llamadas del alcalde al despacho de Bruce Wayne. Ahora tenemos un hombre traumatizado por el asesinato de sus padres entregado a la venganza contra la mafia, y especialmente un criminal: Jack Napier.
El Joker, por supuesto, estaba a la altura de tal cambio de tono. El personaje al que Nicholson da vida es consciente de que su jefe, el mafioso Grissom, lo ha vendido y lo va a quitar del medio, pero sobrevive. Yo tenía seis años cuando vi al Joker freír literalmente a uno de sus capos, y la verdad es que fue espectacular. Cuando lo volví a ver, no pude evitar reirme con todos esos chistes y ese humor negro. Un Joker genial, gracioso y siniestro. El punto de humor que no a todos nos gusta, e incluso se fue extendiendo a toda la película, cuando el pánico por los productos Joker hacían a los presentadores de telediario aparecer sin maquillar ni peinarse, todos desastrados. Citando al propio Joker: Gotham City. Siempre trae una sonrisa a mi cara.

Y las risas se acabaron. Llegó Heath Ledger, y con él un nuevo paso hacia la evolución del Joker, más oscuro y mucho más siniestro. Un agente del caos, entregado a cualquier tipo de masacre, con veinte millones de planes retorcidos que se superponen. Tiene muchas frases memorables, como "Si sabes hacer algo bien, que te paguen por ello" (que alguien me diga como es exactamente). Este Joker, aparte de poner el asesinato a la cabeza de sus acciones, no solo mataba con la misma ligereza con la que alguien tira una piedra al mar, sino que aún encima, se deleitaba viéndola caer, y buscaba formas de prolongar ese momento. Desafiaba toda ley positiva o moral, se reía en la cara de todo el mundo, obligaba a la gente a decidir entre su vida y otras... El Joker ha sembrado el terror a lo largo y ancho de Gotham de miles de formas, y todas ellas retorcidas y espectaculares. Este no pretende ser gracioso, con bromas y juegos de palabras que hacen reírse a todos. Este simplemente te dispara, mientras se ríe él solo. No me extrañaría nada que Ledger se llevase el oscar póstumo al mejor actor de reparto, en parte por todo el trasfondo dado por su muerte, y en parte por su gran actuación a la hora de intepretar un personaje tan perturbado.
Ahora hay una pequeña comunidad en internet que ya ha juntado 18000 firmas: The Ultimate Joker. Su objetivo es lograr que el Joker no vuelva a salir en una película de Batman, como homenaje al difunto Heath Ledger y al gran papel que interpretó. Lo comparan con la retirada de Michael Jordan, cuando los Chicago Bulls retiraron el dorsal número 23 para que nadie pudiese llevarlo tras él.
Esa mierda me parece muy romántica, pero me niego a apoyarla rotundamente: El Joker es el villano de Batman por excelencia. Nolan está haciendo ahora mismo lo que podríamos llamar "su saga", y ha tenido a Ras'al'gul, al Espantapájaros, al Joker y a Dos Caras. Se dice que planea tener también al Pingüino y a Enigma para la próxima película, cosa que me parece bien. Sin embargo, me opongo a que nunca se vuelva a utilizar al Joker en ninguna película de Batman. Es descabellado e inconcebible: El Joker es el principal y más siniestro villano del murciélago, tal y como han probado decenas de guionistas antes, como Miller, Moore o Azarello. El Joker es un asesino despiadado que no necesita motivo alguno para hacer lo que hace, salvo, simplemente, hacerlo. Latrocinio, masacre, terrorismo... Lo que sea. Cuando hay que volver a dejar apabullados a los lectores, ¿a quien usamos? Al Joker. Tiene una oscura atracción por algunos personajes femeninos, secuaces, una seductora acompañante... Es un villano entre villanos, sin duda. Temible, entre los más temibles.
Heath Ledger no es el Joker, solo es uno de ellos. Y por desgracia, Ledger murió. Sin embargo, una actuación memorable no es suficiente como para pedir así como así lo que supondría la muerte del mejor personaje de las sagas clásicas de DC: Batman.
Así pues, yo digo no. Y como aporte cultural, no puedo daros la dirección exacta, ya la buscaré, pero buscad por ahí el comic del Joker, con guión de Azarello y dibujo de Lee Bermejo.
¿Vosotros a quien anteponéis? ¿Al actor o al personaje? ¿No vais a comentar?
¿Por que estáis tan serios? jejejejejejjajajaaajajajajajajjaJAJAAAAAAAAAJAJAJJAJAAJAJAAJA
Semper fi.
Ukio



