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sábado, 24 de noviembre de 2012

24 de Noviembre

Un brindis.



Por un hombre. Humilde en la intimidad, tímido, y acomplejado por sus dientes torcidos. Ni tan grande, ni tan guaperas como otros ídolos del rock en los momentos en los que él pisaba sus primeros escenarios.
Sin embargo, esos suelos, en la oscuridad, cegado por tus propios focos, y con el público frente a ti...

Ese hombre era dios.

El Rock recuerda un gran panteón de dioses, vivos y fallecidos. Todos simbólicos, y cada uno de ellos, significativo para sus fans. Y hoy, recordamos a este, en el aniversario de su pérdida.

Farookh Bulsara. Freddie, para los amigos. Mercury para la historia.

El hombre que nunca ha sido superado. Hacía la música que le daba la gana, y la vivía siempre, desde sus experimentos con música disco, hasta el himno de estadio más poderoso. Sientes la rabia cuando te unes a ese "I've had my share of sand kicked on my face, but I've come through", y la culpabilidad con "Is this the world we created?". Sientes la pasión en Innuendo, y sobre todo, ese increíble optimismo que saben reflejar sus canciones.

Es la voz de un juerguista legendario. De un hedonista, putero, homosexual (no me lo imagino haciendo ascos a nada, de todos modos), que se metía una raya de coca y recibía una mamada antes de salir para el bis. Y como él mismo dijo: No teme morir, pues ha vivido en todo el sentido de la palabra. Excess all areas, este fue su lema.

Va por ti, Freddie.



Semper fi.

Ukio


lunes, 16 de enero de 2012

Ha muerto Fraga.




Manuel Fraga Iribarne, hombre tranquilo hasta que se le encuentra, tan famoso por sus exabruptos como por su inteligencia y su capacidad para retener el liderazgo más allá de su resistencia física.


Durante mis primeros años de carrera, siendo una persona de izquierdas y con una clara conciencia política, unida al idealismo de los 19, 20 años, Fraga era "el cabrón". "El hijo de puta" que tenía mayoría absoluta en la Xunta de Galicia, y que hacía que fuésemos una comunidad autónoma de derechas, dentro de un país de derechas. Nunca conocí demasiado de su política, más allá de sus conocidísimas "merendiñas", a las que se llevaba a los viejos para ganar votantes: Empanada, vino barato y música de gaitas, pagada con el dinero público. También era el hombre por el que votaba gente que llevaba años muerta, y el hombre que fletaba autobuses en las residencias de ancianos para obtener los votos de estos viejunos, a los que ya daban el sobre con la papeleta dentro. Algunos supongo que estarían tan gagá que ni se darían cuenta de lo que hacían.


Sin embargo, el 2005 fue el año, y Manuel Fraga ganó las elecciones, pero no obtuvo mayoría absoluta, llegando el momento del bipartito de izquierdas entre Emilio Pérez Touriño y Anxo Quintana.

Fraga recogió sus cosas, y se fue al senado entonces. Y fuera de su poltrona de "el cabrón", reanalizamos su persona. Y entonces vemos, no sin cierta admiración al experto en derecho, al hombre de la transición, icono de la derecha que votó a favor del cambio de este país hacia una democracia. De gritar "la calle es mía", a reconocer el derecho de los ciudadanos a expresarse en las urnas. Un vistazo a la wikipedia acerca de su época en el senado es brutalmente reveladora acerca de como un político franquista pasó a ser la voz de la moderación y el progreso en un partido de derechas, con figuras que son un ejemplo de... Iba a decir actitud retrógrada, pero creo que mejor diré SER UN PUTO SUBNORMAL DE MIERDA. Veamos por ejemplo a Mayor Oreja, a nuestro actual ministro de interior, que va a pontificar cristianamente cada vez que carguen los antidisturbios, y a la alcaldesa de Madrid, o ese cabrón de marido que tiene que cobra un salariazo de expresidente, vende secretos de estado a Endesa y aún encima iba durante la época socialista, poniendo al país a caer de un burro por el mundo adelante.

A lo que íbamos. En su década de los ochenta años, seguía entregado a la escritura de ensayos políticos, publicando dos desde después de su retiro al frente de la Xunta: Final en Fisterra y Sociedad y Valores.

Pudo llevar a cabo la transición, pero no el Prestige. Es un cabrón con sus puntos de totalitario, pero lo cambio sin mirar por Mariano y cualquiera de sus sicofantes.
No sé que prefiero: el PP de fascistas totalitarios o el de liberales corruptos.


Era un cabrón, pero era un cabrón inteligente, preparado y con un conocimiento enciclopédico de la ley y la política. Es el oponente que ha hecho crecer a políticos como Beiras. Si alguien ha de ser medido por la fuerza de sus enemigos, su muerte ha hecho a la izquierda más débil.


Semper fi, cabrón. Dentro de lo malo...


Ukio

jueves, 24 de noviembre de 2011

Se te recuerda con cariño, Freddie

Ya se dijo en los comentarios hace dos meses: Se habrían cumplido sesenta y cinco años de su nacimiento, pero finalmente se han cumplido veinte desde su muerte.
Si conocéis este blog, sabéis que el tema de este día, 24 de Noviembre, solo puede ser uno:


Algo muy grande murió ese fatídico día de 1991, sin duda. Echad un repaso a este blog, y podréis ver como cada año reflexiono, a veces haciendo análisis, sobre todo de su obra.
Esta vez creo que hablaré un poco de Farookh "Freddie" Bulsara.

Mayormente, todo lo que supe siempre de él fue a través de la biografía publicada por Jackie Gunn y Jim Jenkins, así como por el vídeo sobre el grupo, Champions of the World.


Farookh nació en Zanzibar, actual Tanzania, hijo de padres Persas, que más tarde se mudaron a la India para trabajar como funcionarios británicos. La popularidad de Freddie tardó apenas tres meses en despuntar, cuando ganó un concurso como el bebé más guapo.
En serio. Este es Freddie hace sesenta y cinco años.

En la India, estuvo en un internado en Panchgany, cerca de Bombay. Allí era bastante bueno en el deporte. Concretamente en el boxeo y en el ping pong.

Al llegar a Inglaterra, Freddie se hizo amigo de Tim Staffel, compañero de Roger Taylor y Brian May en el grupo Smile. Formaron Queen a la disolución de Smile.



Se ganaban la vida vendiendo ropa de segunda mano, o hecha por alguna amiga en Kensington Market, Roger y Freddie, mientras Brian acababa de estudiar astronomía en las islas Canarias. Un día que no habían vendido nada, Roger vendió el abrigo de Freddie, y este se puso como una furia, luego buscó al cliente por todos lados para ofrecerle su dinero y recuperar el abrigo.



Freddie no era muy de drogas, al principio, aunque la cocaína llegaría indudablemente con la fama. Sin embargo, algunos de sus compañeros de piso fumaban marihuana. Cierto día tuvieron una discusión y decidieron largarse y dejar que a Freddie se le pasara el cabreo, y este, para calmarse, se quedó solo en casa y se preparó un té.
No era té lo que guardaban en el bote del té, aunque fuese una hierba verde... Y se lo encontraron totalmente colocado, con el bote vacío, diciéndoles que tenían que comprar más, que era maravilloso.

También en una fiesta hicieron pastas de marihuana, y amistosamente ofrecieron un par de ellas a los policías que vinieron a avisarles del exceso de ruido. No supieron más de ellos.

Freddie siempre era el primero en levantarse por las mañanas. Entonces cogía su Telecaster blanca e iba caminando sobre sus compañeros de piso aún dormidos, mientras cantaba canciones de los Beatles.

Leí en la Rolling Stone que, pese al buen ambiente que hubo siempre, los cuatro componentes de Queen eran muy distintos. John Deacon, hombre familiar y tranquilo era siempre el primero en levantarse. El segundo era Brian, que en aquella época, los 80, estaba hecho mierda emocionalmente por su divorcio. Luego llegaba Roger y contaba alguna anécdota de la noche anterior que dejaba a todos asqueados, y por último llegaba Freddie y "hacía que se te cayesen los cubiertos al suelo". Era sin duda, el más juerguista de los tres.

En halloween, en el 77, creo, hicieron una fiesta con un presupuesto desorbitado, alquilando un hotel entero de Nueva Orleans. Había tragafuegos, servicio de mamadas en los baños, drogas por todos lados, enanos, travestis, alcohol, contorsionistas, top models desnudos de ambos sexos, y entonces fue cuando decidieron mandar a la mierda el presupuesto con un "Vamos, querido... Déjanos vivir un poco". Uno de los organizadores salió a la calle en busca de gente excéntrica a la que llevar a la fiesta.



También me contaron que en otra fiesta se acabó la cocaína y mandaron un jet privado a Colombia. El envío estaba de vuelta antes del fin de la fiesta, y probablemente la prolongó.



En la gira de Sudamérica de 1981, su manager fue detenido en las aduanas. Creyendo que no llevaba nada ilegal, en su maleta encontraron miles de entradas. Como en ellas había un dibujo de dos mujeres con las tetas al aire, se pasó la noche con un rotulador censurando entradas para que le dejasen entrar en el país con ellas.

Bohemian Rhapsody nunca se esperaba que fuese un éxito, sino un simple ejercicio de excentricidad. Porque querían. Punto. Antes de su lanzamiento, Freddie y Roy Thomas Baker regalaron una copia al disc jockey Kenny Everett, quien no pudo resistirse a ponerla en directo. Las peticiones desbordaron a la emisora.



En los ochenta, Roy Thomas Baker contaría a unos jóvenes Mötley Crüe como sentado al piano de su casa, Freddie estaba recibiendo una mamada mientras componía Bohemian Rhapsody.

Freddie a menudo tuvo problemas de copyright, por salir al escenario subido sobre los hombros de su guardaespaldas, llevando este algún disfraz: Superman, Darth Vader...

El pueblo japonés siempre fue muy amistoso con Queen, recibiéndolos con auténtico fervor. Como agradecimiento, les dedicó una canción en el disco A Day at the Races: Teo Toriatte.





Finalmente, acabamos este pequeño desfile de anécdotas para ir cerrando. Es tarde, y la vida sigue. Sin él, como dice la canción que le dedicaron años después de su muerte Brian May, Roger Taylor y John Deacon. Sin duda, el Rock murió un poco ese fatídico día del que hoy se cumplen 20 años. Freddie siempre será recordado en ese Olimpo dedicado a gente más grande que la vida misma. Quemó su vida celebrando cada segundo de ella, y finalmente, es como las estrellas: Puede que haya muerto, pero su luz sigue llegando a nosotros.

Cuando la gente me pregunta como es que me gusta Queen siendo heavy, se que esa gente no suele saber de música. Los que realmente saben, saben también que un grupo del tamaño de Queen está por encima de gustos y etiquetas. Es universalmente bueno, con canciones mejores o peores, pero es ejemplar, grandilocuente y supremo. Por eso siempre se recuerda a Freddie, como uno más de los hombres que hicieron de la música un latido, o un vínculo de un alma a otra, porque siempre hay una canción para cada momento, y siempre hay una capaz de arrastrarte consigo.



Esta es la canción que estoy escuchando ahora mismo, y Freddie, ¿sabes que? Estabas equivocado. Los amigos no lo serán hasta el final. Veinte años más allá, lo siguen siendo.
Por ti, Farookh Bulsara, Freddie Mercury, amante de la música, de la fiesta y de la vida. Bastardo ejemplar, músico, genio e inspiración. Icono.



Simplemente, enorme.

Gracias, Freddie. Semper fi.


Ukio

lunes, 5 de septiembre de 2011

Feliz cumpleaños, Freddie

No sé si habréis visto hoy el doodle con el que Google nos obsequia, pero sin duda, nunca he visto uno que esté a su altura. Ni siquiera la guitarra dedicada a Les Paul, y eso que también ese en su día me pareció insuperable.

Hoy, cinco de Septiembre del 2011, Freddie Mercury Habría cumplido sesenta y cinco años. Sin embargo, de haberse cumplido tan feliz hecho, esta fecha no habría supuesto su retiro.

Y, en vista a este evento, resucitamos la hermosa tradición de los Tracklist from hell:

Hoy, Queen.


1: Stone Cold Crazy
2: I want it all
3: 39
4: Princes of the universe
5: It's a hard life
6: Somebody to love
7: Innuendo
8: Don't stop me now
9: Fat bottomed girls
10: Tie your mother down
11: Bohemian Rhapsody
12: Under Preassure
13: The Show Must Go On
14: Love of my life
15: We are the champions

Sin embargo, una segunda lista de regalo, y con esta os haré investigar: Joyas desconocidas de Queen. Caras b, canciones no lanzadas como single, de las que la radio o la tele nunca se acuerda, sin embargo, muchas de ellas están entre mis favoritas. Va la canción y el álbum, por si os da por bucear, una por cada disco:

Queen - Great king rat
Quenn II - Nevermore
Sheer heart attack - Tenement Funster
A Night at the opera - Prophet's song
A day at the races - White man
News of the world - My melancholy blues
Jazz - Dead on time
The game - Rock it (prime jive)
Flash Gordon - The hero
Hot space - Action this day
The works - I go crazy (cara B del single Radio Ga Ga, no vio la luz en el álbum)
A kind of magic - Gimme the prize
The Miracle - Kashoggi's Ship
Innuendo - Bijou
Made in heaven - Mi favorita absoluta es Heaven for everyone, pero puestos a decir una desconocida...Let me live.


No puedo negarlo: Pese al thrash metal, al power, al hard rock, y a los guitarreos metálicos y afilados... Mi grupo favorito siempre ha sido y será Queen. ¿Queréis que os recomiende una canción? ¿Una sola? ¡Ja! Empezad en orden alfabético, cronológico o como os dé la gana: La reina es insuperable.



Semper fi, Freddie. Feliz 65 cumpleaños.


Un fan agradecido.

martes, 12 de julio de 2011

De cuando fueron cuatro.

Muchas veces os he hablado de Motörhead y su buena época, mi favorita al menos: En 1984, Brian Robertson, alias Robbo, ex guitarrista de Thin Lizzy, era expulsado del grupo por... Claramente, ser un gilipollas (no puedes fichar por Motörhead y negarte a tocar Ace of Spades en un concierto. Simplemente, eso no se hace). Phil Taylor se piró con él, así que Lemmy decidió que tenía que recomponer el grupo. A la batera llegó el ex Saxon, Pete Gill, sin embargo, había dos finalistas para ocupar en directo el puesto que antes habían llevado "Fast" Eddie Clarke y Robbo: Phil Campbell y Michael Burston, que luego sería bautizado como "Wurzel". Ambos entraron.
Una gran época para Motörhead, con dos guitarras y Lemmy pudiendo concentrarse más en labores de voz y bajo, en lugar de acompañar a la primera guitarra haciendo una especie de base rítmica (lo que hace ahora de nuevo, si os fijáis).

En el 96, Motörhead se mudaron a Los Angeles, y se piraron Phil Taylor (que volvió cuando largaron a Pete Gill, también por gilipollas), y Wurzel. Llegó Micky Dee a la batería, que ya había rechazado dos veces antes entrar en Motörhead por no considerarse a la altura, y así se quedó el grupo con la formación que tiene ahora.


¿A qué viene todo esto? Muy simple: Michael Burston, Wurzel, ha muerto de un fallo cardíaco a los 61 años de edad.




Aquí os dejo una imagen de Motörhead con él, a la izquierda de todo:



Y un vídeo de una de sus primeras apariciones:



Disculpadle el playback. Es una serie, al fin y al cabo.

En fin... No me voy sin recomendaros dos discos, a los que deberíais dar un repaso para conocer lo mejor de esta genial época: 1916 y March or Die.

Semper fi, Wurzel.


Ukio

lunes, 4 de julio de 2011

Un Orador Americano

(entrada musical: Abre este link y dale a play)

Así se llamaba un disco de homenaje al Bastardo al que rendimos pleitesía hoy: Jim Morrison, An American Prayer.




Un hombre extraño e intrigante, estudiante de cine, decidido y poco convencional, capaz de dejarse llevar por sus impulsos y de arrastrar consigo a una sala llena de público. Recordado por sus muchos arrestos por conducta obscena, peleas, agresión y resistencia a la autoridad... Buena vida. De cuando las estrellas del rock eran estrellas, la música profundizaba entre dimensiones, buscada como la puerta a otro mundo. Y desde luego, las drogas eran una buena llave.

Jim Morrison es recordado por su oscura muerte, extraña y sin testigos en un hotel de París, y su cuerpo descansa desde hace cuarenta años en el cementerio de Peré Lachaise, en esa misma ciudad. Jim Morrison murió y ayer fue el cuarenta aniversario de su... desaparición, pues no es poca la rumorología acerca de la falsedad de ese fallecimiento, y de su nueva y anónima vida desde entonces.

Lo bueno de la muerte de un artista, lo único bueno, es, sin duda, el legado que queda para sus supervivientes, que, como suele ocurrir en honrosos casos, como el que se nos presenta, ese legado llega incluso a gente como yo, que nació más de una década después de su muerte.

James Douglas Morrison, poeta, bebedor, vividor, drogadicto, cantante, showman, esquizofrénico, y como no, Bastardo.

I'm the lizard king. I can do anything!


Semper fi, Lizard King.


Ukio

jueves, 10 de marzo de 2011

Shooooryuken!!

La semana pasada, una leyenda de los videojuegos cumplió su vigésimo aniversario: El mítico Street Fighter 2.



Aún recuerdo esas aglomeraciones alrededor de la máquina, en el bar de mi calle, y de la impresionante habilidad que exhibían algunos de los jugadores (recuerdo a uno que si le rompían el perfect, dejaba al oponente con el mínimo de vida y luego se dejaba ganar para hacer el perfect en el siguiente asalto. Así era como reventaba los records.

A estas alturas han salido muchos "juegazos", pero pocos han llegado al punto de repercusión que este ha tenido, llenando salas de máquinas y dando vida a su negocio cada vez más caduco que más tarde sería rematado por los cibers.

Ahora son parte de la historia videojueguil, pero esos luchadores fueron innovadores, cumpliendo cada cual con un papel de lo que ahora son casi personajes tipo: El protagonista, el amigo rival, la chica, el militar yankie, el wrestler tocho, el monstruo... Cada uno acompañado de un plantel de golpes propios y con movimientos y reacciones sorprendentes. Los golpes se acusaban, echando hacia atrás al que lo recibía, podías cubrirte (aunque eso ya lo tenía el Street Fighter I), e incluso podías verlos sangrar o vomitar como resultado de un golpe.

Cada luchador tenía sus ataques especiales, sus reacciones y movimientos, y han sido imitados en miles de otros videojuegos posteriores, en esa estructura de prota y amigo/rival, venganzas contra villanos y demás.
¡Joder, incluso había un cameo con Gorbachov!

El juego, además de sus ocho niveles de dificultad (de 0 a 7), ya obligaba a jugar en un nivel mínimo de 3 si querías que tu esfuerzo se viese premiado con una escena final. El nivel siete, además, te daba una última escena como premio si lograbas terminártelo en nivel 7 sin continuar ninguna vez. Es solo una canción, pero en esa época, te habrías crujido a Bison con un perfect tras 48 intentos en una noche de cafeína y tensión para ver una mierda de imagen de premio.



También se da la paradoja de que su presesntación inicial fue censurada, ya que veías a un blanco rubio y ario saltándole los piños a un negro.



Lo que más cabe destacar es que este juego supuso un fenómeno sociológico: Con el Street Fighter no solo llegaron las hordas de jugadores, sino un código de conducta y una nomenclatura asociada (pajaritos, perfect, doble k.o., honda, "oryuket", "helicóptero", "media luna"...), junto con una serie de costumbres normativas de obligado cumplimiento: Nada de truco del barrido, respetar pajaritos...
Todas esas normas fueron extrapoladas a los videojuegos de su principal competidor: SNK.

Algún día, los sociólogos estudiarán lo que realmente importa y hablarán de ese fenómeno. Hasta entonces, solo me queda ahorrar, comprarme la ps3 y el Street Fighet IV. Por lo demás, SIEMPRE estoy dispuesto a aceptar un desafío.




COME IF YOU DARE! I WILL CRUSH YOU!


Semper fi.


Ukio

lunes, 7 de febrero de 2011

Ha muerto Gary Moore

El legendario guitarrista de blues y rock nacido en Belfast nos ha dejado este fin de semana en Estepona localidad sita en la provincia de Málaga.
Moore ha sido encontrado muerto esta mañana en su habitación de hotel. Tenía 58 años.

A lo largo de su carrera, Moore tocó en muchos grupos más o menos conocidos, como Skid Row (no la banda de metal americana, sino un grupo de los últimos 60, de inglaterra, en la que coincidió por primera vez con Phil Lynott, con quien tocaría de nuevo en la banda que hizo famoso a este: Thin Lizzy.
También estuvo en G-Force, Coloseum II, y BBM (junto a Ginger Baker). Algunas de sus canciones son himnos del blues internacional, como Parisienne Walkways o Still got the blues (for you). También se le venera como uno de los grandes guitarristas de la historia, siempre fiel a su imagen con una Gibson (sea una Les Paul marrón o una 335).
Muchas de sus canciones son más o menos potentes, desde el rock Shapes of things hasta el blues Just can't let you go. Sin duda, nos ha dejado un grande.




A mayores, me duele especialmente porque tuve la oportunidad de verlo en el 2009, cuando tocó en Santiago de Compostela, concierto al que falté por no tener con quien ir.

Si no lo conocíais, o al menos lo conocíais de oídas, ved este vídeo. Si lo conocíais, ved este vídeo. Moore era un bluesman, no un guitarrista shredder pirotécnico, pero ese solo...



Semper fi, Gary. Brindo por ti. Aún nos queda el blues.


Ukio

jueves, 9 de diciembre de 2010

Lennon

Imagina que no hay cielo. Es fácil si lo intentas. No habrá infierno bajo nosotros, y sobre nosotros solo cielo.

Imagine, John Lennon.



Mala traducción para un idioma que no diferencia entre sky y heaven, pero ese no es el tema. Este día ocho ha sido el aniversario del asesinato de uno de los artistas más influyentes en el siglo XX, tanto en la música como en la política. Lennon fue un activista, un enemigo de la guerra, un hombre de a pié, nacido en la obrera y marítima Liverpool. Todo el mundo quiere a John y todos lloraron ese día que nos fue arrebatado, a la entrada del edificio Dakota, por un cruel asesino injustificado.

¿Alguien recuerda a ese asesino?



Mark David Chapman, aquejado de una enfermedad mental en su juventud, y que intentó suicidarse en 1977, estaba obsesionado con la novela de J.D. Salinger El guardián entre el centeno. Su obsesión era tal que tras disparar cinco veces sobre Lennon, se puso a leer mientras esperaba a la policía. Se creía el protagonista de la citada novela, y se creía quien para decidir que Lennon era un hipócrita. Que tras esa faceta de luchador por la paz, de revolucionario rebelde y pacífico y de genio de la música, no había sino un millonario cínico y juerguista, y quería desenmascararlo como tal. Pues bien: El único objetivo obtenido por Chapman fue convertir a Lennon en leyenda. Cinco balas que le dieron la vida eterna, sin mediación de deidad alguna. Lennon será recordado como un genio, sin tener la oportunidad que tienen muchos otros músicos de ser olvidados o vivir de rentas pasadas, sacando material mediocre.

Hoy, Yoko Ono, la viuda de oro, la odiada culpable de la separación de los Beatles, cuenta como estos se separaron en 1970. Yoko ha hecho dos cosas desde la muerte de John, y las ha hecho a fondo. La primera es sacar brillo al halo de santidad de su marido. Discos de canciones de John Lennon siguen saliendo más allá de su muerte. Por lo visto Sean no ha de ser tan rentable, y Julian no querrá saber nada de la segunda mujer de su padre, así que John sigue dando de comer a la familia aún treinta años después de muerto.

Por otra parte, Yoko ha seguido esforzándose por que todo intento de obtener la libertad condicional por parte de Chapman sea en vano. Han pasado ya 30 años desde ese fatídico día, y ahí sigue, pudriéndose en el Correccional de Attica. Su condena inicial era de 20 años, pero lleva 30, y este mismo año, con influencia de Yoko, se le ha vuelto a denegar la libertad condicional. Su próxima oportunidad será en 2012.


¿Que decir? Pues lo primero: John Lennon no es ningún puto santo. Probablemente habrá probado en su vida la mayoría de las drogas existentes en su tiempo, y no creo que sean escarceos de una sola vez. Además de eso, ha sido un joven violento e incluso quizás cruel. Lemmy Kilmister relata en su autobiografía White Line Fever (ya comentada en este Blog) como el cantante de los Beatles se bajó del escenario y arreó un cabezazo a un espectador que lo llamó "maricón" por I want to hold your hand.
Lennon fue asimismo cruel con su primera esposa Cynthia Powell. Se habla incluso de que en el 77, en el mismo año en que Chapman intentó quitarse la vida, John pasó unos días pasado de todo en Bangkok, follándoselo todo. Además de eso, no aguantaba bien el alcohol y su choque de egos con McCartney (o su sustituto, también existe la leyenda acerca de la muerte prematura de Paul en un accidente de tráfico y su suplantación por un policía canadiense).

Por último está la leyenda negra de su muerte: Se dice que Mark David Chapman fue sometido a una suerte de lavado de cerebro durante su internamiento, y que fue el arma de la misma célula negra del FBI que mató a Hendrix y a Morrison para acabar con Lennon. Esto sería un tanto más sospechoso si Chapman hubiese muerto en la cárcel (un suicidio, todos sabemos como va eso), pero sin embargo, ahí sigue, echándole paciencia.

Sinceramente, no creo que Lennon sea tan gran músico. Imagine solo es una canción tan grande por las cinco balas que recibió su autor. De hecho, creo que Maybe I'm amazed, de McCartney, es superior a cualquier canción de Lennon, al igual que gran parte del material grabado por Harrison (especialmente me encanta su época con los Travelling Wilburys).
Los Beatles nunca lograron ser tan grandes por separado como lo fueron juntos. Es algo bastante común en muchos grandes grupos. Reconceptualizaron la música, por así decirlo, y sin embargo, no dejaron de ser los "Backstreet boys" de su época: Rollo guaperas modernete y fans gritonas esperando en el aeropuerto a que se bajasen. Al menos, los Beatles saben tocar instrumentos y componer. Y Ringo, según el propio Lemmy, es capaz de tumbar a quien quiera en una pelea.

Sin embargo, yo mismo sería el hipócrita si recriminase a Lennon por sus juergas tailandesas mientras admiro abiertamente el modo de vida que lleva Lemmy o que llevó Nikki Sixx. John Lennon fue un gran músico, es cierto. Popularizó el Rock'n'roll y contribuyó casi como ninguno a que la música sea ese fenómeno más grande que la vida misma. Bigger than Jesus, que dicen. Ha protagonizado momentos que son auténticos iconos, como ese inolvidable concierto en la azotea del Apple Building, para sacar el Let it be.





Lennon no es un santo, ni un bodhisattva iluminado. Es un músico rebelde y rebotado, pero a la vez acomodado, rico y que disfrutaba de su estilo de vida. No es ni el mayor hedonista de la historia ni el mayor santo social. Es, simplemente, una leyenda muerta antes de tiempo, como tantos otros, y miembro del que probablemente será el grupo más mítico de la historia (hasta que los Stones dejen de ser leyenda viva, claro está).

En cualquier caso, y pese a que los Rolling Stones son mejores, John es un músico, no un criminal. Hipócrita, cínico, cabrón o lo que sea, no merecía esos cinco tiros.
Y Mark David Chapman ha cumplido su condena.
Y Yoko es una zorra adinerada que se dedica a airear el cadáver de su esposo para mantener su nivel de vida casi sin dar palo al agua, o a dar conciertos con canciones que no son suyas (sus derechos probablemente, pero no las canciones), cuando miles de chavales decididos a rendir homenaje lo harían infinitamente mejor.

Semper fi, John.


Ukio

jueves, 2 de diciembre de 2010

Que la fuerza te acompañe, Irvin.

Puede que George Lucas sea el hombre que más notorio se ha hecho gracias a Star Wars. Es el padre de la historia y de todos esos geniales personajes que han marcado tantas infancias o incluso vidas enteras. Luke, Leia, Han, y por supuesto, el principal y más valioso personaje de toda la saga, Darth Vader (aunque devaluado por las nuevas películas).

Y la primera película, Una nueva esperanza, es sencillamente una película redonda. Perfecta, incluso. No en el sentido de que sea absolutamente la mejor película de la historia, sino por el hecho de ser una película completa, con un principio y un final redondos: Planteamiento, nudo y desenlace. Sencillo, bien hecho y listo.
Por lo tanto, darle una vuelta más a una tuerca ya asegurada puede que solo consiga estropear lo que se había logrado. Muchas grandes sagas se han echado a perder por una inoportuna secuela o precuela que estropea la perfección del conjunto. La propia saga de Star Wars es el ejemplo perfecto, con el daño sufrido por las tres películas de la nueva trilogía.

Sin embargo, Lucas, en 1980 estaba demasiado ocupado para ocuparse de la dirección. Tenía que hacerse cargo de la producción, el guión y todos los demás aspectos, por lo que dejó la silla de dirección para el hombre que había sido su mentor en la academia de cine: Irvin Kershner. Un hombre metódico, insistente, perfeccionista y capaz de repetir las tomas mil y una veces con tal de obtener el resultado deseado. Y lo hizo, pese a costarle un enfrentamiento con su antiguo aprendiz y amigo: Sus repeticiones supusieron un gran coste en materiales, salarios, retrasos y muchos otros inconvenientes que abusaron de la flexibilidad del presupuesto. Iba tarde, los actores estaban agotados, hartos de rodar en Noruega, entre heladas y ventiscas, los estudios estaban presionando, y Lucas no estaba en su mejor momento.

Y el resultado fue cojonudo: El Imperio Contraataca es, con mucho (y hablo de un "mucho" abusivo), la mejor película de toda la saga de Star Wars. Y tal y como Lucas demostró en la nueva trilogía, no podrá superarla. Es una película mucho más oscura, menos bonita y más dramática. Dagobah es un pantano. Hoth es un infierno helado e inhóspito. Bespin es el hogar de una traición. Y sin embargo... Todas esas poderosas escenas: Luke "matando" a Vader en la cueva y descubriendo que el único resultado de perder el control de su ira es su propia destrucción, Han y Leia reconociendo finalmente lo que sienten el uno por el otro, y esa despedida... La aparición de Bobba Fett, de Lando... Ese comienzo que es totalmente un bajón: Habías olvidado al final de la anterior que, aunque la estrella de la muerte haya sido destruida y Vader haya sido derrotado, el malo es "El Imperio", y aún no hemos visto al Emperador.
Pero sin embargo, lo más brutal de esa película. Lo más intenso, fuerte, desgarrador y atroz, más aún que ese final amargo, con sabor a despedida, derrota y, de algún extraño modo, esperanza, es ese duelo entre un Luke que aún no está preparado contra el brutal Darth Vader.
No hacen falta sables de luz danzando a velocidades endiabladas, ni un infierno de fuego y lava de fondo. Solo el héroe vulnerable enfrentado al villano perfecto, y esa increíble escena. Esa pose de David Prowse... Esa cara de desesperación de Mark Hamill... Esa frase inolvidable...





Decidme la verdad: ¿Cuantos de vosotros habéis pensado "Luke, yo soy tu padre" al ver la foto? Ahí está el arte.

Irvin Kershner, además de esta película, hizo muchas otras más o menos memorables. Una digna secuela con Robocop comparable a la genial y delirante orgía de violencia de Verhoeven, y Nunca digas nunca jamás, metiéndose entre los directores que dieron vida al mítico James Bond (aún la tengo pendiente, pero la veré tan pronto como pueda). Os recomiendo también un bizarro thriller de los setenta: Los ojos de Laura Mars, con Faye Dunaway y un joven Tommy Lee Jones (¿os imagináis a este hombre de joven? Cuesta visualizarlo, pero es posible).

Puede que esas películas no sean memorables, pero hay una cosa que es indudable: Este director ha alcanzado una obra maestra. Una obra del calibre que muchos directores, que la absoluta mayoría, no logrará rozar en toda su vida.

Tras una larga lucha con una enfermedad (que ni IMDB dice cual es), Irvin Kershner murió este pasado lunes veintinueve de Noviembre. Es un buen día para reencontrarse con una obra maestra del cine, como es El Imperio Contraataca. Y quedaos con su cita en la comparación entre la primera película y la segunda (o mejor dicho: La cuarta y la quinta):


"I think it went beyond 'Star Wars'. You had some humor, you got to know the characters a little better. I saw it as the second movement in an opera. That's why I wanted some of the things slower. And it ends in a way that you can't wait to see or to hear the vivace, the allegretto. I didn't have a climax at the end. I had an emotional climax."

"Creo que fue más allá de "Star Wars". Habías tenido algo de humor, y tenías que conocer a los personajes un poco mejor. Lo vi como el segundo movimiento en una ópera. Por eso quería que algunas cosas fuesen más despacio. Y acaba de un modo en el que no puedes esperar para ver u oír el vivace, el allegretto. No tuve un climax al final. Tuve un climax emocional."




Semper fi, Irvin.


Ukio.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

El 24

Antes que nada, música:




Noviembre es el año de recordar la muerte, pues abre con el día de todos los difuntos y cierra en sus últimos días, con el aniversario de ese día en el que el Rock'n Roll envejeció de golpe.

Todos recordamos como era el Rock en el 73: Sus grandes aspiraciones de grandilocuencia viniéndose abajo. La paz y el amor tumbados, el fin del contenido a favor del continente.
Y sin embargo, el contiente se hizo grandioso. El Rock siguió llenando grandes salas de conciertos, buscando la pureza de ser algo por sí mismo, y no por aquello con lo que se le pretendiese rellenar. Era una época creativa, sin tapujos, sin complejos, y, aunque a muchos no guste esa palabra, glamurosa.

Desde la oscuridad de Alice Cooper, hasta la luz difusa de Led Zeppelin, pasando por la reconversión de muchos clásicos, como Clapton, los Stones, los Who... Pero muchos otros clásicos nacieron. Clásicos inmensos, inconmensurables. Tan enormes como la vida misma, o tan pequeños como un susurro... Un susurro que vibró tenue en pequeños clubes del circuito londinense, y que paró el tiempo en estadios llenos a rebosar.
Un susurro que eternizó la noche en Wembley, y que creó un maldito hieros gamos a cada acorde.
Un grito que vibró, y sigue vibrando a través del tiempo, en el recuerdo de una imagen en la pantalla gigante de un estadio, a coro con su eco, en el interior de todo el público.
Un lamento que sonó en la mente y el alma de cada uno, recordando ese momento. Esa primera audición. Esa primera escucha de aquella canción que, nos diésemos cuenta o no, nos había cambiado para siempre.




El rock tiene muchas caras y muchos nombres. Muchos de ellos anónimos, muchos de ellos colosales.
Mi nombre, hoy, es Farookh Bulsara. Alias, Freddie Mercury. Nacido el 5 de Septiembre de 1946 en el culo del mundo, muerto el 24 de Noviembre en la puta cima.
Y aunque la siguiente imagen pueda parecer poco seria, y romper con el espíritu pretendido por esta entrada, no deja de ser cierta:



Pero es así de simple: Es rock, y el rock son las personas que lo hacen y las personas que lo viven. Y así es como nos hacen vivir:



Semper fi, Freddie. Brindo por ti, y por lo que nos has hecho llegar a ser.


Ukio

martes, 8 de junio de 2010

Perturbado, salvaje e inolvidable

Una vez más rendimos tributo a un bastardo en toda regla. Un hombre maníaco y brillante con el que no iban los convencionalismos ni las reglas de la gente normal. Un cura le dijo "hasta que la muerte os separe" y al noveno día volvía a ser soltero.
Su vida, más que caminarla, la nadó en un mar de alcohol y drogas, en un frenético ejercicio de salvajismo y autodestrucción, que nos ha dado a uno de los mejores actores que se han visto.

El tributo de hoy no es para otro que para el recientemente fallecido Dennis Hopper.



Un actor soberbio, capaz de transmitir una intensidad brutal a sus personajes, pero a la vez difícil, alcohólico y problemático. Un terrorífico toxicómano, responsable de algunas películas que son auténticos despropósitos, como cierto western rodado en Perú, que no fue sino un despropósito de tequila, maría y farlopa, o la enormemente infumable Super Mario Bros.


Sin embargo, Hopper muchas otras veces ha aparecido con personajes sorprendentes y extraños, como el fotógrafo adorador del Coronel Kurtz en Apocalypse Now, que podemos ver ahí arriba, o el violento villano de Blue Velvet, con la dirección de David Lynch.



No hace falta tener una peli genial para ser un villano de altura, pero a Hopper ahí lo hemos visto, siendo el malo en miles de blockbusters, como Waterworld o Speed y manteniendo el tipo entre un montón de gente que no dio tanto la talla.
Sin embargo, tampoco es necesario irnos al actor grande y consagrado para citar sus papeles más memorables, sino que podemos verlo, compartiendo pantalla con dos que entonces y ahora son colosos reconocidos, como Rock Hudson o el legendario James Dean, en Gigante. En Rebelde sin causa también aparecía con un papel menor.

Sin embargo, todo actor tiene un papel. Una obra que marca un antes y un después, y para este hombre, esa, sin duda, llegó en el simbólico año que fue 1969: Ese año, el hombre pisó la luna y el mundo vivió el mayor macrofestival nunca visto, en Woodstock. Ese año, las pantallas vieron como dos hombres perseguían un sueño de libertad en sendas motos repletas de ansias y cocaína, cruzando un país que, temeroso de estos visionarios, los devoraba, mutilando así su propio futuro. Dos rebeldes icónicos, personificados en Hopper y Peter Fonda, dieron al cine una de las mejores imágenes de su historia: Son cowboys del siglo XX, son forajidos, son maleantes, y son libres.
Dennis Hopper dirigió Easy Rider. Obra emblemática del cine donde las haya, cuya banda sonora merece también una mención especial.




Dennis fue un actorazo, un borracho, un vividor, y como bien admiramos en este blog, un bastardo. Dennis nos dejó el pasado 29 de mayo, a causa de un cáncer de próstata. Tan solo unas semanas antes, había celebrado su propia estrella en el paseo de la fama, jodidamente merecida a mi parecer. Así pues, una birra en su honor.
En tu condición de bastardo y actor maldito, no es que seas uno de los nuestros, Dennis, sino que te vas dejándonos el deber de estar a tu altura.




Semper fi, Dennis.


Ukio

domingo, 16 de mayo de 2010

Huérfanos del rock

Hoy, 16 de mayo del 2010, hemos tenido que decir adiós a otra de las grandes leyendas de la música. A la edad de 67, el cáncer finalmente ha podido con él. Os hablo de Ronald James Padavona, más conocido por el seudónimo de Ronnie James Dio.



El inconfundible vocalista, que pasó por las bandas Elf, Rainbow, Black Sabbath y Dio ha caído tras luchar durante seis meses con un cáncer de estómago (uno de los peores, según tengo entendido). Llevaba casi cuarenta años en la música a lo grande, y sus fans nos podíamos comprar por legiones. Muchas de sus canciones han alcanzado el nivel de himnos, y el que lo dude que pida Holy Diver en su bareto heavy más cercano.



Dio, como bien nos dice, además de hacer buenos chistes sobre Gene Simmons (te jodes, Gene. Tiene razón), él popularizó los cuernos. Y he elegido bien el cuerno: los popularizó, pero no los inventó, sino que se los copió a su propia abuela. La abuelita del pequeño Ronald iba por la calle haciendo el conocido gesto a las demás viejas a sus espaldas. Os lo comenta en el propio vídeo, echadle un ojo que vale la pena, y de paso aprenderéis quien inventó el zumo de naranja (y no os hablo del viejo del anuncio de Minute Maid).
También hay que tener en cuenta su sentido del humor, que quedó patente con su participación en la genial Tenacious D y la púa del destino.



Brindo por ti, Dio, que has escrito muchas de las canciones insignia del Rock y del Heavy Metal. Brindo por todas las veces que he berreado esas canciones birra en mano, y por el privilegio de haberte visto en persona en el Kobetasonik del 2008. Crom te guarde y Odin te reconozca como suyo. Y que alguno mire por nosotros, tus rock'n roll children, que nos hemos quedado solos.
Holy Diver es el gran tema, pero para el recuerdo, esta canción me parece más indicada:



Semper fi, Dio.

Semper fi, gente.


Ukio

lunes, 3 de mayo de 2010

Descubriendo tarde

Creo que es mi maldición: Descubrí Queen a los 4 años y medio de la muerte de Freddie. Descubrí a los Doors, a Hendrix, a Janis... Soy una suerte de necrófilo musical. Incluso descubrí a Darrell y a Pantera después de que un sonado le disparase a este cinco veces en la cabeza. Los conocía de antes, pero nunca me había molestado en escucharlos demasiado. Entonces flipé.

Hoy, con la tontería de que me apetecía escuchar música para escribir, busqué Ruby Tuesday en Youtube, y vi una versión de un tal Kiyoshiro Imawano.



Y piensas "joder, canta bien". ¿Entonces que haces? Pruebas suerte en Google y a ver que dice la wiki: Este tío es nada menos que el "Rey del rock japonés". En youtube ves que ha hecho muchos otros covers, muy buenos y mientras lees fedellas, a ver que hay.

Y entonces la mala noticia: Hoy, domingo 2 de Mayo del 2010 se cumplió un año de su muerte por Cáncer a los 58 años de edad. Una putada... Sin embargo, concedamos al karma un punto por su oportunidad, honrando al artista con una pequeña entrada.

Y yo, siempre tarde. Un brindis por tí, Kiyoshiro, digno representante de la música del lejano oriente. Lamento que sea póstumo. Aquí lo tenéis, hortera como solo los japoneses saben serlo.




Y vosotros, echadle un ojo. Realmente vale la pena.








Semper fi.


Ukio

lunes, 14 de diciembre de 2009

Falcon Punch!!!

A menudo os llamo bastardos, y os voy a explicar lo que quiero decir con eso:
Un bastardo es un ciudadano de a pie. De infantería, que diría Reverte. Está descontento y no tiene reparos en blasfemar contra todo aquello que le toca los cojones, condenando y acusando sin echarse atrás ni acojonarse.
Cuando me refiero a personajes ficticios con entradas en este mismo blog, usando la etiqueta "bastardos" me refiero a los cantaverdades honestos, astutos y cabrones que hacen nuestra vida más alegre, sea impresionándonos con sus hazañas hedonistas, con su perspicacia y mala hostia, o con su ingenio.

Hoy honramos a un nuevo bastardo, que en un acto meritorio que apenas duró unos segundos, se ha hecho con miles de seguidores a lo largo de todo el mundo. Os lo contaré con imágenes.

Empezó así:





Lo siguiente fue que este tío tomó parte.



Y acabó así:



Supongo que habrá un proceso penal, con todas sus acusaciones y procedimientos, pero hay una cosa segura:



Massimo Tartaglia se ha saltado muchas convenciones sociales, morales y éticas para hacer lo que cree correcto, aunque sea políticamente incorrecto. Eso le convierte en nuestro Bastardo de la semana. Si algo no le van a faltar a este hombre son fans.

Brindo por tí.


Semper fi, Massimo, héroe de la república italiana.


Creo que ya nos hemos divertido con el asunto, así que va tocando ponerse serios para encarar el tema. ¿Me gusta la idea de que se le parta la cara a este tío? Si. Y que sea un hecho y no una idea, me encanta. Se dice que Massimo Tartaglia padece un trastorno psicológico, lo cual justifica, o por lo menos explica, su barbárica actuación. ¿Cual es el problema? Italia es un país que funciona porque no funciona: Está en Europa, y tiene un nivel económico y cultural superior al de la media mundial, y sin embargo, tiene unos modos de actuar y un civismo muy alejados de la idea de primer mundo civilizado que tenemos. En Italia y solo en italia puedes ver a familias enteras en moto (en UNA sola moto), pasar delante de la policía y su pasividad, por no hablar de la increible cantidad de corruptelas (y su profundidad), relatadas por Roberto Saviano en su libro Gomorra.
Esto explica que hayan tenido durante tantos años a un presidente como Silvio Berlusconi. Ha desarrollado actividades análogas a su cargo público que en otro país (España incluída) sería imposible por incompatibilidad de cargos (aunque ahora con la Sinde, tengo mis dudas de que tan siquiera eso se esté respetando, aunque lo nieguen).
Ha tenido actuaciones deplorables a todas luces, como tener a Ángela Merkel esperando a un lado de un puente para un acto simbólico amistoso entre Italia y Alemania mientras él hablaba por el móvil, y estos faus pás públicos no son nada comparados con sus corruptelas. Las mansiones, las velinas, los sobornos... Y aún ahora, como un vulgar Pinochet, está peleandose con la constitución italiana para obtener la inmunidad una vez deje el cotarro y no ser procesado por sus probablemente muchísimos delitos: Desvio de fondos, desfalco, estafa, corrupción, tráfico de influencias, e incluso agresiones, amenazas o asesinatos (se culpa de asesinato también al que da la orden, no solo al que lo efectúa).
Realmente, Silvio, un juerguista adicto al botox, los implantes de pelo y las fanfarronadas de ardor latino, es uno de los personajes más siniestros del mundo moderno. Hemos hablado de Bush y Cheney muchos años, pero a saber de que sería capaz un hombre como Berlusconi con los mismos medios.
¿Es incívico y poco coherente partirle la cara a un hombre, cuando lo que se debería hacer es procesarlo como el criminal que es? Si. Sin embargo, sabemos como son estas cosas y como se las arreglan estos hijos de puta para salir airosos, como le vimos hacer a Pinochet, y como veremos a tantos otros. Sabemos los favores que se cobrarán, los chanchullos que amenazarán con destapar, y los posibles tirones de la manta (que prácticamente son lo mejor que nos podría pasar). De modo que, visto que no pagará por lo que hizo ni en los tribunales, ni en la otra vida... Así que lastima que solo lo fostiasen una vez.


Semper fi.

Ukio

lunes, 30 de noviembre de 2009

Que ha sido de tí, George?

Son unas fechas difíciles para la música. Al hombre al que debemos recordar hoy tiene la reputación de haber sido uno de los músicos más famosos del mundo. Más grande que Jesucristo, según dijo su frontman.



No voy a extenderme, porque no soy ningún estudioso de la obra de Harrison en particular ni de los Beatles o sus otros grupos en general. Sin embargo, si aprovecho para que veáis una de sus muchas colaboraciones, ya que si bien este músico ha sacado doce discos por su cuenta, con algunas canciones históricas en el rock...



... Especialmente os recomiendo buscar la discografía de los Travelling Willburys, proyecto que contó con la participación de Bob Dylan, Tom Petty, Roy Orbison, Jeff Lyne y el propio Harrison. Solo por el plantel, merece la pena investigar un poco. Además, Youtube lo pone fácil.



Semper fi, George. Miro por la ventana y veo al cielo llorando por tí.


Ukio

jueves, 26 de noviembre de 2009

Rapsodias para todos

Entrada rapidita, y para seguir un poco con el homenaje, simplemente, mostrarlos lo que puede encontrarse uno por esos youtubes de dios: Bohemian Rhapsody para todos los gustos, empezando por una de las más esenciales.








(esta la tengo en cd original).













Aquí tenéis, para todos los gustos y alucines. Rapsodia tu vida. Te descojonarás.

¿Cual es tu favorita?

Semper fi.


Ukio

martes, 24 de noviembre de 2009

24 de Noviembre

La puta reina...

La más suprema de las monarquías del Rock'n'Roll británico amaneció en 1973, y en ella aún no se ha puesto el sol.
Farookh Bulsara, nació en la isla africana de Tanzania (actual Zanzibar) e hijo de Bomi y Jer Bulsara, persas (actual Iran) y funcionarios del imperio británico (que por aquel entonces algo le quedaba de imperio). Creció en un colegio de Panchgani, en la India, para acabar viviendo en Londres. Era seguidor de un grupo pequeño, formado por Tim Staffel, Roger Taylor y Brian May, que por suerte o desgracia, no acabó triunfando, de modo que se disolvió al igual que lo hizo Wreckage, el grupo del propio Farookh, al que llamaban amistosamente Freddie.
Tras varios bajistas, John Deacon llega al conjunto, un grupo del que realmente tenía pocas esperanzas, tras haber visto un espectáculo bastante anodino en el Marquee.



Paradójicamente, la primera grabación con la voz de Freddie es un single para fans de músicos como Gary Glitter, titulado Larry Lurex, con dos canciones más bien simples: Goin' Back y I can hear music. Sin embargo, tras mucho esfuerzo y un contrato con Trident que los años convertirían en una miserable pesadilla, llegó Queen 1.





Disco de poca relevancia, con alguna que otra buena reseña pero poco más. Un par de canciones mencionables, como Keep Yourself Alive (que inundó de llamadas a la BBC cuando la pusieron), Liar o mi favorita: Great King Rat.

Su segundo disco, Queen II (que originales somos) traería nuevas bizarrías, experimentos con instrumentos y composiciones curiosas, pero todas ellas metidas en un extraño tipo de Rock. Algunas son especialmente remarcables y poco conocidas, como Some day one day, Nevermore, y sobre todo White Queen (as it began), junto a un tema fijo en muchos de sus conciertos, como ha sido Seven seas of Rhye.







En su tercer disco, Sheer Heart Attack, empieza realmente lo bueno. Queen se va acogiendo a un estilo propio y nunca visto, combinando el rock callejero de Roger Taylor en canciones como Tenement Funster con el glamour aristocrático de Freddie (que antes de su primer disco ya había adoptado el nombre de Mercury, en vista de que creía que Bulsara no era el nombre apropiado para alguien que pretendía revolucionar el Rock), visible en canciones como Killer Queen.





Este disco incluye además otra de sus piezas más históricas, como Brighton Rock (y ese solo que se ha tocado en cada concierto desde entonces), Now I'm Here, Sheer Heart Attack o una de las canciones con más caña de su historia: Stone Cold Crazy.
También pugnaban por abandonar a Trident, dejándoles algún que otro recadito con canciones como In the lap of the gods... Revisited



Nos gusta insultar y lo vamos a hacer a lo grande. Disco nuevo en el setenta y cinco, y con él su primer número 1: A Night at the Opera.
Una genialidad, se mire por donde se mire, con temazos de la altura de Death on two legs (dedicated to...), que es una puta retahila de insultos a la cara, The Prophet's Song, God Save the Queen o 39' cantada por Brian May y otro clásico de sus conciertos, junto al tema cantado por Roger Taylor I'm in love with my car. Sin embargo las dos canciones más grandes de este disco son, sin duda, Love of my life (cada vez que la tocan en directo el mundo se para) y por supuesto, la Rapsodia.



Bohemian Rhapsody era una canción que los directivos de Elektra y Emi no querían, especialmente porque nadie querría radiar una canción tan larga y extraña, pero Kenny Everett era amigo personal de Freddie, de modo que le prestaron una maqueta para su uso personal. En cuestión de horas, la maqueta había sonado en la radio y las llamadas sobrecargaban la emisora. ¿Que canción es? ¿De quien? ¿Donde puedo comprarla? Su puto primer número uno.





¿Cómo cojones compones una canción como Bohemian Rhapsody? Lo tiene todo. ¡Todo! Empieza suave, acelera, da caña, te cuenta una puta historia, una puta vida... Te habla del bien, del mal, de las buenas intenciones, de la perdición, la violencia, el puto infierno (Belzheebub is a devil put aside from me)... De la condenación y del resurgir. De la venganza. De la reafirmación personal, con ese "So you think you can love me and leave me to die"... Y de que la vida sigue, de cualquier modo que sople el viento, nada realmente importa.

Es un playback seguro en los conciertos, cuando aplican la parte operística por ser imposible de reproducir en vivo, pero es una sensación insuperable. En la gira con Paul Rodgers pusieron imágenes en video de Freddie, mientras dejaban sonando la canción, y casi me desplomo allí mismo. Llamadlo fanatismo, llamadlo plenitud...



Paul... No estás a la altura (como odio su arranque de protagonismo en el minuto 5. ¡No vales, cabrón!). En cuanto al genial vídeo de Freddie... ¿Que decir? Una imagen vale más que mil palabras, pero una canción como esta es capaz de evocar todas las imágenes del mundo.

Paradójicamente, uno de los discos de oro obtenidos por A Night at the Opera, se lo regalaron a Groucho Marx, el único de los Marx aún vivo por aquel entonces, y su siguiente disco también tendría que ver con los conocidos humoristas: Su título no es otro que A Day at the Races.
El disco es también de los rockeros, marcando una diferencia con su precursor, más flamante y operístico, más Mercury, en una palabra.

Elevados por su gran éxito, su siguiente disco también es otro referente histórico, y también copia el título a otra película de los Hermanos Marx: A day at the races.



El disco no tuvo el éxito de su predecesor, pero si tiene otras canciones históricas. La crítica lo consideró una vuelta al hard rock de sus orígenes. Son solo dos canciones las que pueden englobarse claramente en este estilo: Tie your mother down y White man. Sin embargo, muchas otras son dignas de mención, como la extraña Drowse, la balada You take my breath away (que con tanta pasión interpreta Freddie en solitario, con sus mallas de rombos blancos rojos y verdes en medio de la oscuridad del escenario de Earl's Court), o la conocidísima Somebody to love.





Queen finalmente se libera de Trident, y con ello pasará a recibir mejores contratos con EMI y Elektra. Su siguiente disco será duramente criticado por la prensa especializada (Mirror y el New Musical Express siempre han sido muy hostiles a la banda inglesa).

Sale News of the world. Un disco lleno de canciones bastante simples, de las que sacaré la honrosa excepción de My melancholy blues. Spread your wings suele acaparar bastante fama, pero la verdad es que no me gusta. Sin embargo, son dos canciones las que harán que este disco sea recordado por toda la eternidad: We will rock you y We are the champions.





Durante esta gira fue cuando se hizo la presentación del que sería su siguiente disco, Jazz, en un hotel de Nueva Orleans. La fiesta saltó su presupuesto, y lo que iban a ser cuatrocientos periodistas británicos invitados, acabó con una cantidad inmensa de gente extraña sacada de las calles. De esa fiesta han salido miles de anécdotas: Top models de ambos sexos luchando en vísceras de animales o bailando desnudos en jaulas que colgaban del techo, servicio de mamadas en el baño (también de ambos sexos), millones en presupuesto que acabaron por ignorarse cuando Freddie dijo "Let us live a little...". Los rumores llegan a contar que se acabó la farlopa y enviaron un jet privado a Colombia a por más. Llegó de vuelta antes de que la fiesta hubiese acabado.

Y el disco a presentar, es recordado como uno de los peores: Jazz. Sin embargo, durante muchos años fue mi favorito y para mí es de lo mejor.



Un disco extraño, con muchas canciones extrañas e increíbles: Mustapha es un himno a la bizarría, al igual que Bicycle Race. Esta última tiene historia, ya que para su video promocional pidieron fans para ir a participar desnudas en una carrera de bicis. No esperaban mucha concurrencia y se encontraron con que tuvieron que dejar a muchas chicas fuera. Las bicicletas eran alquiladas, pero como las mujeres iban desnudas, el grupo fue obligado a comprar sillines nuevos. ¡Centenares de sillines nuevos! Finalmente, la portada del single era un primer plano del precioso culo de la ganadora, que los conservadores yankies obligaron a cubrirlo con una braga mediante un burdo montaje. ¿Más canciones? Fat bottomed girls, o Let me entertain you son regresos al hard rock, junto con Dead on time. Esta tiene un punto genial: Acaba con un trueno, grabado por May, y en el libreto podréis ver en los agradecimientos la inscripción: Thunderbolt courtesy of God. Sin embargo, LA CANCIÓN de este disco no es otra que Don't stop me now.






Live Killers fue el siguiente disco, en directo. Si sois el tipo de gente que compra algún cd original de vez en cuando, esta es la opción: Un doble cd directo, genial, potente y lleno de bromas. Ahí podréis escuchar Brighton Rock, Bohemian Rhapsody, Tie your mother down y muchas otras, pero lo que realmente marca la diferencia es una versión guitarrera de We Will Rock You que abre el concierto.


Siguiente disco de estudio: Estamos en 1980 y los tiempos cambian. El nuevo disco tiene por único nombre The Game. En su portada veremos como el grupo ha ido adaptando su imagen al cambio de los tiempos, y solo Brian May conserva el pelo largo (que aún mantiene).



Es un disco que va abriendo paso al estilo que tendrá el grupo en esta nueva década. Prácticamente, no es difícil, tras escuchar el antes y el después, ver en este álbum un periodo de transición entre los glamurosos setenta y los enérgicos ochenta.
Este disco tiene varias canciones conocidas por los Greatest Hits de la banda, como Play the game o Crazy little thing called love. Sin embargo, mis favoritas son otras menos conocidas, como siempre: Dragon Attack y Rock it (prime jive). De todos modos, es imposible determinar la gran canción, entre la balada Save me y la funk Another one bites the dust.






En ese mismo año, Queen compuso por completo la banda sonora de la película Flash Gordon, inspirada en el comic del mismo nombre creado por Alex Raymond.





La productora de Dino de Laurentiis, dirigida por Mike Hodges. El disco es un disco extraño, con una mayoría de canciones instrumentales. La película no tuvo gran éxito, sin embargo, el tema principal, Flash, como el de los créditos, The Hero, son jodidamente épicos. Sobre todo la parte del puente de la primera.



Tras un disco alabado por la crítica, con una pequeña bizarría en medio, llega un nuevo patinazo. Queen intenta meter el pié en la música disco, que había muerto con la década anterior, y en 1982 saca el Hot Space.



La nueva imagen se establece: Freddie mantiene el bigote que pudimos ver en el disco anterior, propio de los ambientes gays aunque esconde su nueva tendencia con declaraciones como "I sleep with men, women, cats... Whatever!". Las funkadas del disco son bastante malas, y la verdad es que ninguna me gusta. Sin embargo, el disco entero queda compensado por una sola pieza: Una colaboración entre dos genios como pocas se han visto en la historia del rock, creando una canción espectacular. Queen y David Bowie se unieron para crear Under Pressure. La combinación de la grave voz de Bowie, junto a los agudos de Mercury crean una pieza extraña y a la vez genial.




Hot space practicamente los criminalizó a ojos de la crítica, con la excepción de Under pressure. No era el estilo ni el momento, de modo que todo quedó en un experimento por volver a lo mas alto por parte de un grupo de la década pasada. Eso decían... Pero no. En 1984, Queen volvió a lo más alto con uno de los mejores discos de toda su historia: The Works.



Bajo esta simple carátula viene la inmensa mayoría del greatest hits 2: It's a hard life, Hammer to fall, Radio Ga Ga o, como olvidarla: I want to break free. Son solo nueve canciones, pero realmente, el disco es sin duda de los indispensables de la banda. El disco fue el gran resurgir de Queen en los ochenta, y desde luego, tampoco estuvo exento de polémica. El videoclip de I want to break free trajo consigo negativas a su emisión, protestas o incómodas preguntas a Freddie acerca de si estaba saliendo del armario. La canción no la compuso él, sino John Deacon, casado desde la década anterior y padre de dos hijos. Como nota curiosa, os diré que existe una versión de Metrópolis, la mítica obra de Fritz Lang, cuya banda sonora ha sido sustituida por canciones de este disco.





Los ochenta siguen, y Queen saca un nuevo disco hecho para incendiar el panorama del rock mundial, y su título no puede ser más indicado: A kind of magic.



Para muchos, el que absolutamente merece ser reconocido como el mejor disco de todos. Queen sacó una auténtica obra maestra. Prácticamente todas las canciones fueron usadas en la banda sonora de la película de Russel Mulcahy: Los Inmortales (también recordada como la única peli buena de Christopher Lambert). El disco fue acogido entre felaciones por una crítica entregada. Fue recibido con entusiasmo por los fans, y es sin duda uno de sus discos con más éxito. Realmente cuesta decidir que canciones destacar de aquí, ya que este disco es casi la otra mitad del Greatest hits 2: A kind of magic, One vision, Gimme the prize, Friends will be friends, Princes of the universe o la solemne Who wants to live forever.










El siguiente disco será el directo Live magic, de la gira que concluirá en el mítico estadio de Wembley en el 86. Esta fue su última gira, desapareciendo hasta un nuevo cambio de imagen, al más puro estilo "crisis de los 40". Con The Miracle, Queen reaparecen más rockeros y marcando un nuevo cambio de época.



Otro de los discos que fueron "mi favorito", durante mi voluble adolescencia. The miracle contenía muchas de mis canciones favoritas, más rockeras y potentes. Más concisas. Se nota la mano de Roger Taylor, sin duda. Algunas de las más famosas no son siempre las mejores, o al menos no para mí. El ejemplo más claro es The invisible man. Sin embargo, otras de las conocidas son geniales, como The Miracle, Scandal o Breakthru. Y con todo eso, cualquiera que escuchase este disco cometería un error dejando de lado a Khashoggi's ship o Hang on in there. Deberíais escuchar seguidas Party y Khashoggi's ship, y veréis como las canciones están interconectadas (¿recordáis, de los dos primeros discos?). Party es fiestera (valga la rebuznancia), pero va decayendo, mientras que Khashoggi's es un rebote: Un acto de rebelión, quizás gritado por el propio Freddie para animarse: ¿Qué otro motivo puede haber para no hacer gira que el SIDA?








Y finalmente, llegó el último cambio de década de su historia como grupo completo: En 1991 sale Innuendo.



Un rápido vistazo a su libreto y veréis que evitan poner fotos de la banda sin modificar. Freddie se muere, y este disco huele a despedida. No es difícil ver esto en canciones como These are the days of our lives. Sin embargo, no es una despedida silenciosa: La reina siempre debe ser fiel a su propia majestuosidad, y esto queda patente en todo momento: Innuendo es un despliegue de genialidad. I'm going slightly mad es un toque de humor, a pesar de que fue un video horríblemente difícil por la ya muy avanzada enfermedad de Freddie. Bijou es una puta elegía, y el canto del cisne de este álbum es una de las canciones más conocidas, grandiosas y geniales de toda la historia del grupo: The show must go on. Dios salve a la reina.












Después de Freddie,Queen sacaron un disco con grabaciones inéditas: Made in Heaven, que fue una suerte de recuerdo póstumo.



Es claramente un disco de despedida: El Made in heaven contiene grabaciones antíguas, canciones que compusieron después de Innuendo, o algunas venidas de otros proyectos de los restantes miembros, como la conocida Heaven for everyone, que Roger compuso para su grupo: The Cross.
El disco contiene temas buenos, como Mother love, que contiene extractos de aquel lejano Larry Lurex, Too much love will kill you o Let me live, donde vemos ansias de vivir por encima de todo. A veces melancólicas, y otras veces, alegres. Sin embargo nada aparta la presencia de la terrible enfermedad que consumía a Freddie y su anhelo de ver un día una cura.
Una de las mejores canciones incluídas es I was born to love you, sacada del disco de Freddie en solitario Mr Bad Guy, del que también viene Made in Heaven. Quedaos con ese increíble solo de guitarra en I was born to love you.








Aún así, ese disco está incompleto, ya que todos sabemos que la historia, la verdadera historia, acabó un par de años antes: El 24 de Noviembre de 1991, Freddie cae ante una neumonía, combinada con el SIDA. Tenía cuarenta y cinco años. El rock nunca volvió a ser el mismo sin él. Donde quiera que estés, ojalá sepas lo que aún sigues significando para el mundo.



Hoy se cumplen dieciocho años desde que nos dejó. Si habéis llegado hasta aquí, hay dos cosas que se pueden decir de vosotros: La primera es que ahora sabéis algo más de música. La segunda es que no sois maricas de los de TLDR. Así que a vosotros, os pido un favor: Dadle al play a este último video, y tomad algo en honor del mejor cantante de Rock de la historia.



Por mi parte, me tenéis con un chupito de Stolichnaya elit alzado y listo para tan grandioso evento, y para recordar a un músico, un genio y, negarlo sería estúpido: Un amigo, cuya voz y música me ha acompañado durante catorce años de mi vida.

I consider it a challenge before the whole human race and I ain't gonna lose!

Semper fi, Freddie.

Y dos saludos más: Eric Carr, batera de Kiss, muerto el mismo día del mismo año.



Y alguien que hoy habría cumplido la edad de 67 años: Jimi Hendrix



Así que Semper fi, Eric, y por supuesto, Semper fi, Jimi. Gracias por todo.

Ukio