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lunes, 4 de noviembre de 2013

Sálvanos Ender.




Tras bastantes años va a salir la novela cumbre de Orson Scott Card en el cine. Casi 30. Una novela que tuvo mucho más éxito que las que serían publicadas posteriormente, quizás porque en esta el autor deja algo más de lado su ideología.

Orson Scott Card es muy de derechas. La gente dice fascista (demasiado fácilmente, de hecho), pero lo que Card es se llama "Mormón". Y es algo que, una vez creces ahí, es muy difícil salir, suponiendo que puedas llegar a querer salir. Card, como buen Mormón, se opone al matrimonio homosexual utilizando términos tales como "enemigo mortal", es negacionista del cambio climático (pero no se opone al estudio de fuentes de energía alternativas), y evidentemente, la religión va primero.

Supongo que si no lo sabíais, y sois lectores habituales de este blog (con lo que es muy probable que cojeéis del mismo lado que yo), sentiréis ahora mismo una suerte de rechazo. Yo no lo sabía cuando me leí El Juego de Ender en esta edición (hace 4 años, así que perdonad a mi maltratado cerebro por sus pérdidas de memoria):




Que voy a deciros: El libro me encantó. Desde la infancia de Ender, pasando por sus jornadas de entrenamiento, o de ocio deportivo, que no eran otra cosa que más entrenamiento. Asimilé absorto cada página, avanzando en la historia del joven Ender y sus hermanos. De las consecuencias de esa guerra contra esa amenaza de insectos alienígenas, y como sus hermanos se aprovechaban de esa situación para convertirse en líderes de opinión. 

Así en versión light, os recomiendo mucho leer la novela. La podéis encontrar en edición de bolsillo a precio de risa, o dejaros unas pelas en estas reediciones talegueras que van a sacar con fotos de la peli en la portada. Ahora, si ya la habéis leído, o estáis dispuestos a comeros spoilers a cambio de entrar en harina, seguid leyendo. 

Ye there be Spoilers...


Imagen sacada de un alt art thread de 4chan. Sea quien sea el autor, es él el autor y no yo. 


La historia contiene mucho más de lo que parece. Desde una horda alienígena que funciona como mente colmena (insectos, al fin y al cabo), todos en una igualdad de no-cerebro, bajo las órdenes de una reina, demuestra una intención de criticar al comunismo, todo eso para seguir con el hecho de que Ender perdone a la larva de la reina, lo cual sienta dos cosas. La primera es un punto compasivo por parte de Orson Scott Card, dejando claro que una cosa es rajar a una puta raza entera en legítima defensa, y otra es erradicarla totalmente cuando ya no son una amenaza (pese a que sus argumentos para dejar claro que no volverá a haber una guerra contra los insectos jamás son un tanto peregrinos). 
El segundo punto es la posibilidad de la compasión: Como nosotros, los humanos, los buenos, ganamos, ha habido una posibilidad que no fuese el exterminio total, sino el perdón. Si hubiesen ganado las hordas mente-colmena, no habríamos tenido esa suerte. Everything went better than expected, que dicen los memes. 


Los aspectos de los hermanos también son curiosos: El hermano mayor de Ender, Peter, es un puto psicópata de la peor calaña. De los que antes de arrancarle las alas a una mosca y quemar sus patas, se aseguran de que la mosca tiene familia y están mirando. Es fascinante como el autor entiende esto como normal hasta cierto punto: No es raro buscar la simpatía del lector por el método "Angsty Sue", que para los que no lo conozcáis, es una versión de la Mary Sue basada en que todo el mundo le da palos al prota sin motivo, y se va de víctima. No acaba de ser el caso, ya que Ender cuenta con el apoyo de su hermana, Valentine, y de sus mentores. 

El punto en el que vemos que el hermano mayor de Ender es un psicópata se ve sobre todo en su alianza con su hermana para defender públicamente al chaval al que martirizaba. ¿Es acaso un sabio que asume el papel del malo por un fin? No muestra que le importe, y a diferencia de las historias habituales, donde aquellos que maltrataron al prota cuando era débil, Peter tiene como único castigo el hecho de que siempre vivirá a la sombra de Ender. Es un detalle casi menor de la trama, pero son esas cosas que rascan. Algo no acaba de encajar y las ruedas dentaras hicieron un ruido raro un momento, aunque no se parasen. 

Ambos entran en foros, redes sociales y demas grupos informatizados de debate (si, en una novela del año 85), Peter bajo el avatar del moderado Locke (si John Locke fue moderado, ya, y Hitler un garante de los derechos fundamentales) y el xenófobo exaltado Demóstenes para Valentine (el psicópata es el moderado y la comprensiva es el racista gritón?) todo ello para alertar a los líderes mundiales de las intenciones expansionistas de los países vinculados al pacto de Varsovia (No solo hay comunistas en el espacio, también aquí!!!).


Ese final inesperado de la guerra en la novela, esa trampa que nos tiende el autor, es una salida muy inteligente para los problemas "logísticos" que supone reflejar acción trepidante en una novela. 
Sin embargo, al final peca del "todo sale bien". Pese a que Ender encara varios reveses, y la tensión sobre él es enorme, es el único que carga con el peso de las putadas en la novela, mientras que al resto de protagonistas todo les va con bastante facilidad. 


Pero el punto que me llama la atención es el hecho de, ante una amenaza mayor, arrancar niños de la escuela para convertirlos en líderes militares, quieran o no. Por un lado, está el respeto a sus derechos, a lo que quiera hacer con su vida. Por otro, la extrema necesidad, con la extinción llamando a la puerta. Quizás aquí se vea el "fascismo": La unión con el fin de hacer la fuerza, el enfrentamiento a un enemigo. El punto existe en si esas medidas deben perdurar tras la necesidad. Tras la guerra. Y aquí si. Ender se convierte en el líder de la humanidad. Un líder que no se ve envuelto en ella. Libre del influjo de la relación con el pueblo al que gobierna para llevarlo por el buen camino... Me da la risa: Un Dios. 




No es una novela de profundidad extrema, o al menos, así la recuerdo, pero si suficiente. Es atractiva y tiene un buen ritmo. Os la recomiendo mucho, antes de que os pretendan cobrar 20€ por un tocho en letra gordaca para justificar el precio en kilos de papel. Y entonces, opinad. 


Semper fi


Ukio

miércoles, 27 de febrero de 2013

Refritos, refritos...

Intentando obligarme a escribir, he ido dejando muchas cosas atrás sin convertirlas en una entrada, a causa de pensar que "no eran lo suficientemente importantes". Que guay se le dan las excusas a mi vagancia, ¿eh? Pues bien, dedicaremos esta entrada a algunos refritos de cine que he visto últimamente, dos con la particularidad de ser iconos en la filmografía de sus actores principales: La primera como obra maestra y la segunda como reflejo de su peor época. Desafío Total y Juez Dredd. 




Desafío Total, o Total Recall, si lo prefieres. 


La película original es un clásico del Schwarzenegger más pletórico: Acción, frasecitas y violencia. 


Sin embargo, pese a que podría catalogarse como "una peli más del Chuache", esta es mejor. Las frases son mejores, las escenas son mejores, hay más huevos a mostrar sexo y violencia, ¿Y por qué? Por el director: Paul Verhoeven, el hombre que nos mostró que un personaje de Robocop era corrupto cuando lo vimos esnifando cocaína en las tetas de una puta. ¡Eso es estilo, joder! ¡Así es como mola! Una obra maestra llena de violencia que se las busca para mostrar carne a la mínima. ¿Y sabéis que es lo mejor? Paul Verhoeven ha hecho una de las películas más orientadas a mostrar tetas de la historia: Showgirls, y lo hizo como venganza porque en Robocop no le dejaron meter todo el sexo y violencia que quería. 

Sin embargo, aquí lo mejor no solo está en el director, sino en todo lo que rodea al Chuache y a su personaje. En especial me quedo con Richter, el villano interpretado por Michael Ironside: Uno de los mayores cabrones de cine de los ochenta. 

Todos sabréis la historia: Douglas Quaid es un trabajador no cualificado que se gana la vida día a día y está casado con un pivón de escándalo, interpretada por una joven Sharon Stone. Desea viajar a Marte, pero no puede permitírselo, así que acude a una empresa que injerta recuerdos falsos acerca de ese misterioso viaje. Sin embargo, algo no saldrá bien del todo...


Es una película divertida, interesante, y un gran ejemplo de lo que se podía sacar de los efectos especiales en 1990. Realmente, una película genial y divertida, que no merecía un remake... Pero lo hicieron. 



No es ninguna maravilla. Realmente, sirve para entretenerte durante hora y media y poco más. No me gustaron muchos detalles, como eso de intentar dar profundidad a la confusión de Quaid con pesadillas, sueños raros y confusión, o desde luego, que desapareciese Richter. No hay "Marte", no hay mutantes, no hay una mierda. Las escenas de acción tienen una coreografía más elaborada, más "a la mode", con krav magá y desarmes acojonantes, pero poco más. 
Los efectos especiales son vistosos, pero no deja de ser fondo verde y a dar cera. Sin embargo, es como cuando en el Episodio I de Star Wars sale la palabra que destruyó la saga: Midiclorianos. En cuanto ves eso, ya sabes que se han cargado la mística por completo. 


Si no habéis visto ninguna, sin duda, la vieja. 






Y ahora, Juez Dredd.




Stallone en los 90 no sabía que hacer de su vida, así que intentaba seguir con trama futurista, pero sin lograr gran cosa. Demolition Man es genial: Muy divertida, tiros, chistes, hostias y el precioso culo de Sandra Bullock. Sin embargo, Dredd no está ni cerca de esa consideración. Los chistes de "Yo juzgaré" son baratunos y cutres. Armand Assante hace un villano decente, pero en cuanto aparecen además los chistes de Rob Schneider es para pegarle. 

Sin embargo, alguien que por lo visto, si leyó los cómics de Juez Dredd, hizo esto:


Y es una pasada. Pete Travis ha dirigido una buena película de acción. Con pocas flipadas y muchas escenas más dedicadas a mostrar un desafío para el protagonista que a que este se luzca. Aparece la aspirante a Juez Andersson, y es fiel al cómic. Los efectos especiales son los adecuados, y lo mejor de todo es la recreación de Megacity, no como simple ciudad futurista, sino como ciudad futurista de mierda, sin vestir a la gente con látex ni putos trajes de astronauta, pero si con los detalles suficientes para que veas que es un futuro distópico en toda regla. 
Karl Urban muestra un Dredd real, incapaz de acojonarse ante nada, plano, pero realmente ese es el personaje. Andersson pone el "toque humano", pero sobre todo lo que hay que tener en cuenta es el punto que aporta Lena Headey (Cersey en Juego de Tronos), haciendo de Ma-ma, la villana de turno. Una psicópata inteligente y temible. 
Sin duda, os recomiendo que la veáis. La de Stallone solo sirve para verla con birras y colegas y reírte de lo mala que es. 


Hala, ahí tenéis algo para entreteneros. En serio: Ved Dredd.


Semper fi.


Ukio

domingo, 13 de noviembre de 2011

Harry Potter Revisited

Siempre me opuse a esta saga, por razones, a mi modo de ver, evidentes:



Y sin embargo, poco a poco, mi percepción al respecto cambió (y la de todos)




Antes de seguir, dejamos claro el punto en el que no he cambiado de idea: No me gusta el fenómeno mediático de Harry Potter: Demasiado orientado hacia buenos y malos, demasiado "Griffindor mola, Slytherin caca y el resto no le importan a nadie", que por ejemplo no lo hay en otros fenómenos como en Star Wars, donde los Sith tienen tanta carisma como los Jedi, así como historias del universo Star Wars donde ellos son los protagonistas. Esto ayuda mucho a dar profundidad, y evita que veas a personajes como "malos por hobby". Detrás de la maldad de Star Wars, del reverso tenebroso, hay ambición, odio, ira, miedo, venganza, pérdida... Sin embargo, detrás de la maldad en Harry Potter tienes a Voldemort, que es la rehostia, y luego su cohorte de chupapollas pusilánimes.

Bueno, es demasiado pronto para desvariar. Leer, este verano, he estado leyendo cosas decentes, como Dance with dragons de George R.R. Martin, El sueño eterno de Raymond Chandler o Trafalgar, de Galdós, así que del Potter me vi las películas (y bien le llega). Dejo esto claro ahora por el eterno hecho de que los libros son siempre mejores que las pelis. Bien.
Y ahora, con las bases sentadas, ha llegado la hora de descubrir que es eso que he estado criticando desde el desconocimiento durante tantos años, hasta, finalmente, verme tentado una noche donde no echaban nada interesante en la tele.


Y como no: Aviso: Spoilers.

Harry Potter y la Piedra Filosofal

La primera película data del año 2001, y vemos al jovencísimo Daniel Radcliffe junto con los que le acompañarán en tantas películas, Rupert Grinch (a este lo respeto por haber sido primero en la lista de tiempos de Top Gear) y Emma Watson.
La película tiene un marcado tono introductorio, llevando a los niños a un mundo de ilusión y fantasía... Mis cojones. Realmente, la originalidad es muy poca, al menos al nivel que yo demandaría: Mitología encontrable en cualquier bestiario de D&D desde hace décadas, una escuela llena de cuadros que se mueven, fantasmas, estatuas que hablan... Y para colmo, el excesivo protagonismo del (valga la redundancia) protagonista: Harry llega ya siendo una suerte de leyenda, con prácticamente todos los profesores centrados en su vida, siguiéndole como lapas. Objetos poco originales, como escobas, varitas o capas de invisibilidad, todo guay para un niño, pero nada nuevo para un aficionado a la fantasía.
El momento "Quidditch" ya es una escena tan tópica que se sobrepone a la novedad del deporte en sí: El bueno en un equipo, el malo en otro, ambos son putas insta-figuras y la comparsa de relleno. Tensión, intriga, "oh, el profesor Snape está jodiendo a Harry!", blah blah blah...
En resumen: Los Goonies pero con varitas mágicas, con el problema de que los Goonies son una película que vista sin los ojos de un niño pierde mucho, y aquí no tienes ni siquiera la oportunidad de ese primer vistazo como crío, impresionándote por todo.


Harry Potter y la Cámara Secreta

La cámara secreta, la cámara de los secretos... ¡La misma mierda! ¿A quién cojones le importa una traducción exacta?
Aquí el tono de "Harry es el elegido" empieza a marcarse de forma más descarada. Otra película que vi hace mil años, y recuerdo por encima. Pociones, secuaces tontacomones de Draco Malfoy, la fantasma insoportable, etc etc...








Harry Potter y el Prisionero de Azkaban

Esta, honestamente, es la primera película de Harry Potter que vi porque quise verla, y no porque estaba demasiado cómodo en el sofá para pirarme cuando mis hermanos se pusieron a verla.
Podemos definirla como entretenida, o aceptable. Tienes buenos actores de por medio, tienes un argumento curioso y retorcido... Un final interesante, pero no el hecho de que Sirius Black no sea malo (oh, sorpresa), o el giro con Colagusano (¿realmente era necesario traducir Wormtail? Al menos no hay que oír cosas como Sirio Negro, o Tom Acertijo...), pero si como se resuelve todo, con el hechizo de volver atrás en el tiempo, pero vamos... Sin Gary Oldman, David Thewlis, Michael Gambon o Alan Rickman, la película no habría sido para tanto.
Por momentos se hace aburrida, también es cierto, y ese final de "soy el preadolescente más uberpoderoso de Hogwarts" ya deja claro como Harry va a ser repollardo como él solo. Asquerosamente repollardo. Claro que, queda claro solo para que no hayan visto las cuatro horas de chupada de polla que suponen las dos anteriores.


Harry Potter y el Cáliz de Fuego

Si la anterior era interesante, esta es bastante mala. La premisa inicial es que no te damos una mierda nueva, bajo la apariencia de que sí: ¡Oh! ¡Va a ser el torneo de los tres magos! ¿Quien ganará? Krunk el tontaco, la guarri gabacha que no le importa a nadie o el niño bonito de Hufflepuff, Cedric Diggory (me cuesta no decir Bigotry, o Faggotry), super guay, super guaperas, e interpretado por nuestro conocidisimo mariconazo, Robert Pattinson, amado y aborrecido por su papel en la saga Crepúsculo.
Bien, la cosa es la sigueinte: Hogwarts tiene los mejores abogados del mundo, exponiendo a sus alumnos a vuelos en escoba a velocidades sublumínicas, peleas con dragones, o inmersiones de una hora en aguas infestadas de tritones y pulpejos monstruito. La competición va como se espera: Harry y el Marica llevándose la mejor parte, mientras el sospechoso Alastor Moody, interpretado por Brendan Gleeson, ayuda de forma extraña e inesperada a Harry. ¿Inesperada? Lleva cuatro pelis siendo ayudado de forma rara y absurda por todos los profesores, siendo el foco de atención. En mi colegio/instituto, a esos chavales se les llamaba enchufados y se les fostiaba. Punto.
La cosa se pone interesante cuando el cáliz es una trampa que lleva al marica y a Harry a un cementerio, justo a la tumba de la familia Riddle, donde se oirán voces. Se preparan para luchar y entonces sale Wormtail con un podre Voldemort en brazos, un par de palabras, y el marica está tieso como un fósil. Reconozco que en ese momento, levanté una ceja, paré la peli y volví a ver la escena, con la sensación de ser la novia de un eyaculador precoz: "¿Ya?". Luego la vi una o dos veces más, por el simple placer de ver morir a Robert Pattinson, pero eso ya es sadismo personal. Además, el Abuda Kedavra es como una paja de dos minutos: No satisface.
Blablabla, Harry, somos los mortífagos, te vamos a dar una paliza gitana, pero resulta que el gilipollas que montó la trampa y convirtió la copa en un teletransportador (¿qué mierda de palabro es "Traslador"?) para que llevase a Jarri Porrero a la trampa de Lord Voldemediamarkt, era estúpido y no la desactivó para quitarle posibilidades de escape. Y así, ayudado por el fantasma de sus viejos, del marica (¡Por favor, lleva mi bonito cadáver de marica a mi padre! ¡Conservadme bello en formol! ¡No quiero descubrir porqué los llaman mortífagos!).

Para nota de ridiculez extrema, dos escenas: La primera el baile de instituto en el que te vienen con que Hermione ya es una mujercita y estos mamones se ponen burros, para que los muy tontacomones acaben yendo con tías de segundo plato. Ridiculez extra notoria para Ron y su "túnica de gala" que parece hecha con las cortinas de Rappel.
La segunda es la inmensa parida del macrotorneo del principio, con atentado gordo de los mortífagos, en el que se ven afectados unos cuantos millares de magos. Joder. Desprecian a los "muggles", pero también se desprecian a sí mismos: Montan una así en un país gobernado por ministerios decentes y se lía el rosario de la aurora a base de estados de sitio y despliegue militar.
¡Pasemos a la siguiente película y rápido, por Crom!


Harry blablabla y los ¿que toca ahora? Ah, si, La Orden del Fénix


Los títulos son originales como los de Asterix o Tintin. Brasa con el mago adolescente, por si no estamos seguros de que peli vemos y un añadido.
Aquí la Rowling (si, tras todo el percal recordaremos que las pelis se hacen con libros, y los hace una tal J.K. Rowling, que se las vio con un par de demandas por plagio, pero que logró salir airosa. No diré que el hecho de ser la autora más vendida en Reino Unido sea un punto importante, pero da dinero, y el dinero, además de la felicidad, da abogados buenos). Bien, Ukio... Un paréntesis de cuatro líneas, se ve que no has perdido el toque. ¿Por donde ibas? Ah, claro: La Rowling profundiza en su mundo paralelo de magia, quizás para putear aún más a los niños de entonces, que ya les llegó con el trauma de cumplir los 13 y no recibir la invitación a Hogwarts (¡¡oh, no, soy un muggle!!), con ahora hacerles plantearse si Tony Blair, Gordon Brown o el actual presidente inglés David Cameron, o alguno de sus ministros son magos, mortífagos o ex alumnos de Hogwarts. Su puto problema por no distinguir realidad de ficción. Si buscas compasión con la inocencia infantil te has equivocado de blog.

Aquí aparece un nuevo y odioso personaje, encarnado en la actriz Imelda Staunton, que es la miembro del ministerio y profesora de defensa contra las artes oscuras, Dolores Umbridge. Por lo visto, el ministerio niega el regreso de Voldemort (me suena como a Walmart, pero en más malvado aún) y cree que es una estratagema de Dumbledore para tomar el cargo de ministro. Wunderbar.

Algunos lloriqueos por Cedric Bigotry, y mientras, frustrados por solo aprender teoría acerca de defensa contra las artes oscuras ¡Oh, no! ¡Walmart nos va a follar a todos!, y resulta que el colegio tiene una maravillosa sala que aparece para cubrir sus necesidades. ¡Y ahí están todos lanzando sus patronus, con formas de conejitos y chumpi gumpis! Mientras tanto, la Umbridge se va cargando al personal de Hogwarts uno por uno, y los demás hacen lo de siempre. Draco ser malo, el gordo que cada vez es menos gordo, ser menos gordo, Snape inspirar mal rollo y hablar mal de James "alce" Potter, brasa brasa brasa...

¿Cosas dignas de mención? La buena actuación de Imelda Staunton, para sumar a la del resto de grandes actores. Sin embargo, a medida que la trama avanza, es cuando las cosas dejan de ser lógicas: Ministros que pasan kilos de amenazas globales, célebres familias vistas como aliados del señor oscuro a las que nadie les tose (¿como no entran los geos mágicos en la puta casa de los Malfoy, con granadas flashbang mágicas, y mp5 mágicos, y les ponen esposas mágicas, y los meten en un sótano mágico, donde les dan con mangueras de goma mágicas en las plantas de los pies, y los aporrean con sacos de naranjas mágicas, o usan electrodos mágicos o toallas mágicas mojadas con magia para que canten mágicamente?).

Como punto dramático tenemos la insulsa muerte de Sirius Black, otro de esos personajes que realmente deberían ser más importantes que el apestoso protagonista, por esto de habérselas visto con cosas más chungas sin ser el puto niño mágico de los cojones. Sin embargo, es otra muerte "light", sin gore para que los niños puedan ir al cine. Joder, en mis tiempos veíamos a nazis derritiéndose en Indiana Jones y pedíamos otra puta ración!


El jodido niño mágico y el misterio de otro niño mágico. Espera que lo miro... Esto... Harry Putilla Potter y el misterio del príncipe.


El viaje mágico del niño con sobredosis de protagonismo y el abuelete pedófilo. ¿Interesante? Bueeeh... No sé que decir. Buscar los Orrocrux para poder matar a Wallmart, como si fuese algo tan nuevo tener que quebrar x sellos antes de ir por el final boss. Es como jugar al Zelda: A Link to the past de super nintendo, pero con fantasía más cutre, personajes con menos carisma, y eso si: Mejores gráficos.
Buscar Orrocrux, destruir. Harry obsesionado por la pérdida de sus padres, Walmart se hace poderoso, blablabla. Mientras tanto, Draco recupera protagonismo en una terrible terrible conspiración para acabar con Dumbledore. Un tanto triste: Meter un armario teletransportador en Hogwarts. Y... Claro. La gente no se entera, claro. En una puta escuela mágica, donde si eres alérgico a la magia tendrías un puto shock anafiláctico solo viendo su nombre en internet desde el otro lado del mundo, y no tienen con que detectar el armario. Peeeero: Todo era un puto plan, o algo así.
Mientras tanto, por ahí anda el libro de pociones del príncipe mestizo, que es la polla repollarda, y demás.

El caso es que al final tenemos a la puta pandilla basura, con Draco (no vale un pataco) Malfoy y Fellatrix Lestrange al frente, con Severus Snape como estrella invitada. Y, ¡ta dá! Con el tono de regañadientes de quien no quiere tomar la sopa, ya que Draco tiene los cojones de Farinelli, de un varitazo frie al yayo tirándolo por el balcón.
Snape no pierde oportunidad de reafirmar su terrible maldad con un "¡Yo soy el príncipe mestizo!"

No sé por qué no fui al estreno: Me habría descojonado rodeado de niños llorando... Ah, claro, que al estreno iría gente de 19 años sin vida social y con el disco duro lleno de imágenes photoshopeadas de Emma Watson (o de Daniel Radcliffe, cosa mucho peor). Aprovecho para decir que no tengo nada en contra de la homosexualidad, pero creo que el gusto por los actores pésimos merece un buen tratamiento de reeducación. Y eso que en esta peli aparece un nuevo personaje, un profesor retirado al que Dumbledore convence para retomar la docencia: Horace Slughorn, interpretado por otro veterano de reconocido mérito: Jim Broadbent. Este se ha visto influido por haber instruido a Tom Riddle y parece sentir a cada segundo la tentación de corromper a Harry al reverso tenebroso.


Y... llegamos al fin a...

(voz ominosa) Harry Potter y las Reliquias de la Muerteeeee!

Resulta que la muerte se encontró a tres hermanos, que lograron burlarla, y como premio a su ingenio, les dio un premio a cada uno. Al más belicoso le dio la varita más poderosa del mundo (que se ve desde el principio que es la de Dumbledore, por su parecido con unas bolas chinas. ¿Recordáis que Rowling dijo que era gay?). Este mago vence a todos los que se le enfrentan, pero acaba por morir asesinado a manos de otro que codiciaba su varita. ¡Death wins! El segundo pide algo para devolver la vida a su añorada esposa, pero ella es una zorra y se suicida. ¡Death wins, y humanidad también! ¡Un tonto menos! Sin embargo, el tercero, que como siempre el último es más listo, pide algo para ocultarse, obtiene la capa de invisibilidad y vive una vida de latrocinio y simpas incazables en restaurantes hasta el fin de sus felices días. Guay. Cojonudo. ¡Oh, espera! ¿Me estas diciendo que el niño mágico favorito de todos tenía uno de los putos tres objetos más poderosos del mundo desde el principio? ¡¿Y que eso era una ratuna capa de invisibilidad?! Señorita Rowling, antes de retomar la fantasía, hojéese antes unos cuantos manuales de D&D.
Bien. La primera parte consiste en pegarse por conseguir la puta piedra de resurrección, que no tiene usos limitados, pero no la usan ni pa dios, ni para Sirius Black, ni para Alastor Moody (que no importa que haya salido tanto a lo largo de tantas pelis: Ni siquiera se le ve morir), ni para Dumbledore. La guardian para resucitar a Harry cuando vaya a dejarse matar para salvar a sus amigos.
Severus Snape, como director de Hogwarts, prácticamente la entrega a Walmart, se monta un pifostio, y acaban abandonándolo. Los alumnos, con la ayuda de unos cuantos profesores y la magia de defensa de la propia escuela se defienden del asalto final, pero antes...
¡Snape muere! Voldemort tiene la varita más poderosa, pero esta no le pertenece porque Snape fue quien mató a Dumbledore y por lo tanto le pertenece a él. Así que... Hay que matar a Snape. Tanto servir a un jefe para que te tire como un trozo de papel higiénico usado. Sin embargo, aquí viene lo tonto: Tiran Avudas Kedavras (touch of death, para los que sepan de fantasía de verdad) como quien reparte propaganda electoral, pero al leal sirviente no se le da un fin rápido e indoloro: Se le fostia hasta la muerte. La tremenda boa de Vodemort golpea a Snape hasta destrozarlo, ni se enrolla y lo aplasta, ni le muerde ni nada: Lo golpea y lo estampa contra la pared dejándolo agonizando, la muy hija de puta. Todo ello, por exigencias del guión, para que Harry pueda ir a coger su lágrima, ver sus recuerdos, y un Luke soy tu padre en toda regla. ¡NO ME JODAS! ¡NO ME JODAS! ¡¿PRIMERO ERAGON Y AHORA ESTO?! A estas alturas, ya queda poco por profanar.

En fin... ¿Por donde íbamos? Imelda Staunton al frente del Ministerio de patetismo, quitarle un Orrocrux, viajes por el mundo sin sentido, alguna pelea de magos penosa... Momento de llorar mucho cuando Hermione se borra a sí misma de la memoria de sus padres para que no la echen de menos si muere... Hermione y Ron se van enconando, cuando total, estaba claro que a Harry le iban pelirrojas y pecosas (la hermana de Ron en concreto, Ginny). Bah: Tirar tiempo en sandeces, como ir a la casa donde murieron los padres de Harry y demases. En fin... Batalla.
Mueren muchos, Neville Longbotton demuestra que deja de ser el gordo penoso para convertirse en el personaje más decente de la quinta de los estudiantes.

Duelo, magia búgala búgala y finalmente, la victoria. Muchas bajas, Hogwarts destrozada pero con vistas a ser reconstruída y el momento más estúpido de la película: Harry tiene la varita más poderosa de todas, le preguntan que va a hacer con ella ¡y la rompe!

¿Como enfoca esto un niño? Demasiado poder puede ser peligroso y corromper, así que mejor ser humildes y blablabla
¿Como lo enfoca alguien con cerebro? ¡Bien, puto subnormal! ¡Ahora hay alguien en el mundo que no se sabe si es un puto caballero blanco o un psicópata violador de cadáveres frescos, que ha pasado de tener la segunda varita más poderosa, a tener la primera!



Un despropósito de estupidez, sin duda, y por esto me encanta Juego de Tronos. La saga de novelas de George R.R. Martin está llena de insinuaciones y pequeñas cantidades de información ocultas entre los capítulos de las que se intuyen muchas cosas, mientras la historia de Harry Potter va en unas decentes líneas generales, la caga en los detalles de forma bastante grande. Hogwarts pasa de ser el sitio mágico que en lugar de ir a clase te sientes como en un parque de atracciones, al sitio aburrido donde la gente estudia magia para ser un funcionario del ministerio el resto de su vida (a no ser que seas Harry, Ron, Hermione, o los gemelos George y Fred Weasley, que estaban haciendo trastadas. Notifico que oficialmente, Llamas, Destrucción y unos cuantos Packs de 6 se opone a las novatadas y bromas a no ser que estas contengan alambre de espino, explosivos, ladrillos, purgantes, alcohol, alucinógenos o amenazas de mutilación genital. De no ser así, probablemente sea una mariconada).

A Rowling no le habría venido mal, por otra parte, documentarse algo en fantasía. Más allá de los efectos visuales, la cantidad de fantasía que se puede apreciar en Harry Potter es muy pobre. Las criaturas no llenarían ni el 10% de un bestiario de D&D, y la lista de hechizos es tan jodidamente reducida que se hace repetitiva. Tienes los de relleno que sirven para tonterías o para resolver oportunamente algún gran desafío para no volver a ser usados jamás, y los "greatest hits" que verás en todas las peleas: Expeliarmus, Reducto y Avuda Kedabra. Por lo visto, podríamos decir que Rowling es la "muggle" en la fantasía mágica.
Esta limitación de hechizos en una historia sobre magos es cansina y da para que muchas escenas se "deshinchen", ya que por ejemplo, los malos están tirando "toques de muerte" para todos lados, pero los buenos no porque está prohibido. No me jodas, ¿estamos en guerra y respondes a sus ubermodernos HK G39 con escopetas de bolas de goma de las que usaban en los disturbios contra la guerra de vietnam? No es creíble. Además, tanto touch of death hace que cada vez que la palme un bueno sea patético al estilo de "eyaculador precoz". Para matar a un malo hay que tirar un puto bombardeo orbital de pelotas de goma, pero para matar a un bueno... Pof.
Como punto a favor, está bien el hecho de la variedad de dragones. No son una criatura que me suela gustar por parecerme demasiado tópica, pero están más o menos bien usados.

Luego está el hecho de la ubermaldad de Voldemort, que hace que todos sus secuaces queden como devaluados, con la excepción de Fellatrix Lestrange, que dentro de lo que cabe, toca los cojones lo suyo, y como además es Helena Bonham Carter, te apetece verla morir, pero ese momento no da llegado. Lucius Malfoy aparece molando pila, y acaba como un penoso petimetre pusilánime pedante de pobre poder y paupérrima presencia que solo sirve para inspirar aliteraciones. Wormtail se anota el punto de cargarse a Faggotry, pero tampoco fue nunca un personaje tan importante. Su presencia en la saga es mayor muerto que vivo.
Volvamos a comparar sagas: El señor de los anillos tiene a Sauron, pero también están Saruman, sus huestes, sus servidores, los jinetes oscuros... Star Wars tiene a Vader, al Emperador Palpatine, a Veers, a Motti, a Jabba y a miles de oficiales imperiales o villanos a su manera, junto a los stormtroopers, por no hablar de un "Yo soy tu padre" infinitamente mejor.

Luego está el punto del patrón repetido: Harry es una especie de tocahuevos hiperactivo, así que si algo tiene un nombre que incluya las palabras "secreto", "prohibido", "peligroso", "chungo", "misterioso" o "sodomía garantizada", sabes que los tres tontacos irán a investigarlo, Malfoy a tocarles la moral y los dos gañanes que le siguen a quedar como tontos de una nueva y ridícula forma. Snape será sospechoso. Es más: Seguro que no es capaz ni de prepararse un bol de cereales sin resistirse al impulso de actuar de forma sospechosa.
Realmente, la serie se ve empobrecida por que, realmente, tras unas diecisiete horas de películas, a groso modo, solo tienen presencia real siete u ocho personajes, siendo generosos. El resto, son relleno de diferentes tamaños y colores, y eso acaba siendo triste, ya que había espacio para más. Además, todos los secundarios aparecen solo en su relación con el puto Harry. No con los protas, sino con EL prota. Para colmo, muchos de ellos solo salen en una película, de modo que un par de pelis después los recordarás como a la azafata buenorra de concursos: Llega, entrega la tarjetita al presentador y se pira. Hasta nunca.


La conclusión (de momento y hasta que recuerde más taserazos), es que aprueba por los pelos y con ayuda de que se le concede un juicio benévolo. Tiene escenas rescatables, pero sus defectos son muchos y a veces muy estúpidos. Su aprobado es más por cantidad que por calidad. Realmente es de agradecer que muchos chavales se entregasen a la lectura con estas novelas, y que algunos de ellos luego diesen el paso a novelas de más entidad. Sin embargo, no salimos de que las pelis sean blockbusters. Ninguna de ellas lleó realmente a engancharme.


Y como tengo sueño y esta entrada lleva mes y medio como borrador, de momento aquí queda.


Semper fi.


Ukio

lunes, 24 de octubre de 2011

No me he muerto

Sé que llevo un mes y medio sin actualizar, y conociendo mi ritmo pasado puede parecerlo, pero la verdad es que estoy algo flojo en lo que a ganas de escribir se refiere.
Además, entre mis estudios actuales, mis prácticas y demás tengo bastante poco tiempo o ganas para sentarme y dar caña a esto. La verdad es que me apetece escribir sobre rol, música o series, pero la verdad es que estoy algo desganado para sentarme a mover el blog. Sin embargo, a veces tienes el impulso casi iracundo de empuñar el teclado como un arma, y otras veces tienes que obligarte a ti mismo a dar vida a esto, y es lo que toca.


Así que vamos con una entradita ligera de info general a la que dedicar el ocio: Unas cuantas recomendaciones.



Películas: LOS OTROS DOS




Will Ferrell y Mark Wahlberg son dos policías sosos y poco apreciados entre sus compañeros. El primero, Allen Gamble, es un chupatintas soso con una mujer espectacular a la que no aprecia y con gustos sexuales bizarros. El segundo, Terry Hoitz, es un aspirante a tipo duro con un gran miedo a no ser todo lo viril que desea, frustrado por una ruptura que hace todo lo posible por recuperar su estatus de poli respetado por sus compañeros tras una gran cagada.
La película, aparte de ser una gran crítica contra la crisis económica y los escándalos y estafas de gran nivel al estilo del que popularizó a Bernie Madoff, tiene grandes secundarios que la completan, como los inconfundibles Samuel L. Jackson y Dwayne Johnson en el papel de la pareja de polis duros y destructivos, junto con Eva Mendes y otros grandes desconocidos como Steve Coogan y Ray Stevenson.

Unas risas aseguradas.


Series: THE GOOD GUYS



Colin Hanks como el detective Jack Bailey y Bradley Withford como el detective Dan Stark son la típica pareja atípica de policías. El primero un joven, eficiente y ambicioso policía, aunque demasiado puntilloso para su propia prudencia, y el segundo una leyenda de los ochenta que juega según las reglas de la "vieja escuela" muy venido a menos.
Trabajan en el departamento de delitos contra la propiedad, pero sus casos tienen la desgraciada (o genial) casualidad de acabar envueltos en temas mucho mayores.
Por citar un par de graciosas apariciones, tendréis por ahí a Ethan Suplee (Randy, en Me llamo Earl) y a Danny Trejo (¡¡MACHETE!!).



SCRUBS



Comedia ligera (capítulos de 25 minutos) acerca del día a día en un hospital para un grupo de médicos novatos y sus superiores. Me encanta. Me encanta especialmente por la increíble capacidad para insultar que tienen el doctor Cox (John C. McGuinley) y el doctor Kelso (Ken Jenkins), ambos médicos veteranos.


Videojuegos: TEAM FORTRESS 2




Shooter de Valve, en clave de humor y gratuito. ¿Alguien se apunta a que le pegue un par de tiros? It's free!!! Os recomiendo ver los videos promocionales para conocer a sus personajes. Este es mi favorito.




Libros: A DANCE WITH DRAGONS



Si: ¡Me lo he leído en inglés! ¡Pringaos! JIAJIAJIAJIAJIAJIAJIA
Ahora en serio: La novela es un poco como la cuarta, muy de "transito", aunque es cierto que en ella se desarrollan bastantes sucesos. Evidentemente lo recomiendo, si no no lo pondría aquí. Es una buena continuación de la serie, interesante y que, como no, te deja con ganas de más. Siendo optimista, diré que me gustaría que el nuevo saliese en cosa de cuatro años (conociendo a Martin y siendo optimista... Y si no se muere...). Pero bueno... Ahí queda. Aún me acuerdo de cuando devoré el primero en cuestión de días, estando en primero de carrera.
La buena noticia para los no versados en lenguajes shakespearianos, es que con el tirón de la serie, se espera que esté para navidades como muy tarde ya disponible en español.


Rol/Juegos: ECLIPSE PHASE



El juego de horror y conspiración en el universo de la transhumanidad. El juego tiene lugar diez años después de la caída de la tierra a manos de un grupo de inteligencias artificiales llamadas TITANs de las que poco se conoce (se suponen que son AGIs, artificial general inteligences, capaces de evolucionar por sí mismas, fuera de las limitaciones de las AI comunes, que decidieron atacar a la humanidad aprovechándose de sus divisiones nacionales e ideológicas para encubrir sus ataques y acabaron por devastar la tierra, arrancando cabezas para capturar mentes humanas a las que estudiar). Ahora la humanidad, o mejor dicho la transhumanidad, vive en estaciones orbitales o en colonias expandidas a lo largo de todos los planetas y lunas del sistema solar, o incluso del propio sol, mientras una nueva sociedad se forma con sus nuevas particularidades regionales de una era social y política en la que el ser humano ha sido introducido a la fuerza.
La transhumanidad es el punto interesante del juego: Ahora que el contenido del cerebro es información pura, la clonación es un hecho e incluso la inserción de la mente humana en muchos otros tipos de cuerpos: Droides de diversos tipos, antropomórficos o no, animales elevados a la sapiencia, enjambres de nanobots, cuerpos orgánicos con distintas capacidades, pods (cuerpos a medio camino entre la biología y la cibernética aunque no técnicamente cyborgs)... La muerte es un mero trámite de cara a una nueva reinstalación (siempre y cuando hayas podido enviar tu memoria antes de caer o tengas un backup). La inmortalidad efectiva es un hecho, pero la información se corrompe con el paso del tiempo.

Sin duda un nuevo concepto interesante, que tengo ganas de llevar a la mesa (aún me estoy leyendo el manual).

El libro solo está disponible en inglés de momento, sin embargo, tiene licencia de creative commons, por lo que tanto puedes pagar 50 dólares por tenerlo en papel en bonito, como puedes descargarte el pdf oficial de jratis.


KING OF TOKIO




Un interesante juego de mesa acerca de destruir la ciudad al más puro estilo Godzilla. Divertido, sencillo y con partidas no demasiado largas, lo cual lo hace útil para esas partidas de rol con jugadores poco apegados a la puntualidad, de modo que los demás pueden entretenerse mientras esperan.
Mucho sentido del humor y mucha devastación y puñaladas traperas entre oponentes.


Y eso es todo. Si habéis probado alguna de estas cosas o queréis formular alguna pregunta al respecto, ahí tenéis los comentarios. Por mi cuenta, simplemente confirmar mi estatus vital y su certeza, y decir que la se está fraguando una entrada a taserazos contra una de las grandes sagas de los últimos diez años.


Semper fi.


Ukio

lunes, 2 de mayo de 2011

The King of Fighters: La película

Saldrá en breves en español, y tiene toda la pinta de ser una de esas pelis que van de cabeza a la zona de rarezas de todo videoclub. Sin embargo, gracias a páginas web de labor impagable, como películas yonkis, he podido disfrutar de esta gran obra, sin duda, una de las mejores de su género.

¿Acción? No, no hablamos de acción, sino de uno de sus nichos más lúgubres y mal hechos. Hablamos de las películas hechas sobre videojuegos de hostias. Y aquí, el campo es mucho más chungo.


La peli combina el consabido torneo por ser el rey de los luchadores, con la habitual lista de licencias necesarias para llevar un guión desarrollado a lo largo de doce entregas videojueguiles más sus máximun impact, el de gameboy, los dos de gameboy advance y el King of Fighters Kyo. Tenemos una dimensión paralela a la que se accede combinando el poder de reliquias ancestrales guardadas por los clanes Kusanagi, Yagami y Kagura (si eres un verdadero seguidor, conocerás los tres nombres. Si no, al menos, los dos primeros), combinada con unos auriculares que poseen los luchadores y les permiten desplazarse a esa dimensión para combatir, por el mero, altruísta y hermoso hecho de la perfección personal y el aprendizaje.

La peli empieza realmente mal, a medida que ves el quien es quien: La prota es una Mai Shiranui con las tetas pequeñas, interpretada por Maggie Q (Nikita, o la china fostiadora de La Jungla de Cristal 4.0), junto con un Kyo Kusanagi gaijin (el chaval de Rompiendo las Reglas) y un Iori delgaducho (el malo de Muere otro día antes de tener cara de pajillero).




Si, son estos: De izquierda a derecha, Kyo, Mai e Iori. No pegan, ¿verdad? También tenemos un wtf con Terry Bogard, y la verdad, la única que se parece a su personaje videojueguil es Chizuru, que era tan fácil como elegir a una china que estuviese buena. Saisyu Kusanagi es el típico artista marcial viejuno japonés, y Mr.Big no es calvo, aunque ese detalle y su falta de gafas de sol son los únicos atributos que le faltan.

Por el lado de los chicos malos, también tenemos una imagen difícil de reconocer en Rugal y sus secuazas dominadas mentalmente por el poder de Orochi: Mature y Vice.



¿Reconocéis alguna cara por aquí? En el trono tenemos a Ray Park, célebre por papeles secundarios garantizando buenas escenas de hostias. ¿Un ejemplo? Darth Maul en La amenaza fantasma, o Sapo en X men. No es un actorazo, no es guapo, ni tiene madera de prota, pero sabe salir y dar guerra antes de caer. La verdad es que me gustó como lo hizo (además, vi la peli en versión original subtitulada. Me gustó al voz y la interpretación).

Es una buena película. No pilla por poco a la que es, para mí, la mejor película de un videojuego de hostias: Mortal Kombat, pero esta lo logra. Buenas escenas de acción, y sobre todo mucho respeto a los jugadores del juego. Esto se ve en los pequeños detalles, como por ejemplo, ver que los luchadores usan algunos movimientos del videojuego, y no hablo solo de los consabidos especiales, si no que los seguidores del King of Fighters podemos encontrar muchos de los movimientos comunes que tantas veces hemos utilizado, esquivado o recibido. También está el punto de las amenazas previas al combate final: Por un lado Iori, Terry y Mai contra Rugal, Vice y Mature, o ver el flashback de Chizuru, Saisyu e Iori contra Rugal: Tres contra tres, o tres contra el final boss. Un buen guiño a tener en cuenta.
Muy buenas coreografías de peleas (el que hace de Terry es un Stuntman venido a más), combinadas con un uso correcto de la cámara. Sin duda, he de afirmar estar satisfecho con esta pequeña joya de la serie z.

Evidentemente, si vais a IMDB o a blogs o foros de videojuegos, dirán que es un crimen, que los actores no se parecen, y blablabla. Si, ya, seguro que es muy fácil convencer a Brad Pitt para que sea Terry, o a Ken Watanabe para que sea Saisyu. (Paradójicamente, nuestro "Terry" ha sido doble de acción de Pitt en Spygame).

Si la comparamos con el resto de películas de videojuegos de hostias, la peli se mea en Tekken (tan mala como cabía esperar), Street Fighter (ambas, y eso que no vi la nueva), y unas cuantas más. Muchos pensaréis que no vale la pena tirar el tiempo en algo así, pero os haré una pregunta: ¿Cuantos de vosotros habéis visto Dragon Ball Evolution? Si habéis seguido la saga King of Fighters, vale la pena verla.


Semper fi.


Ukio

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Lo mejor del año

Ahora que vamos a cerrar 2010, y con ello, nuestra primera década en este nuevo siglo, milenio y demases, vamos a cerrar con algunas recomendaciones en lo que son los objetos principales de este blog: Rol, Cine, Series, Música y Conciertos.

Así que, a ello.


Rol:

No había probado nada del tan vilipendiado nuevo mundo de tinieblas, pero Changeling fue una grata sorpresa. Si bien el sistema es sencillo, y algo desagradable en combate (te pules casi todos tus puntos de personaje en hacerte un oni partecaras y no notas realmente que tu personaje sea el avatar de la destrucción que esperabas).
Sin embargo, en lo referido a lo social, ambientación y entretenimiento, el juego es muy interesante. Tienes un mundo de personajes por hacer, dentro de 6 categorías, cada una con diversos kiths (ejemplo, categoría elemental, kith: Agua, fuego, aire, tierra, madera, nieve, rayo...).
El sistema de poderes también está curioso, y aunque no se presta demasiado bien a las escenas violentas a la vieja usanza, ha corregido el engorroso sistema de peleas del viejo mundo de tinieblas, a cambio de uno más sencillo y directo.

¿De qué va? En el Changeling antiguo, llevabas a un hada, que había sido introducida en el mundo terrenal sustituyendo a un bebé secuestrado. Aquí la cosa ha cambiado totalmente: Eres un humano, o al menos, lo fuiste. En algún momento de tu vida, fuiste secuestrado por las hadas y sin embargo, tus recuerdos de una vida al otro lado de las zarzas que separan Arcadia del mundo real te ha empujado a cruzarlas de nuevo y regresar. Sin embargo, has vuelto cambiado. Durante tu estancia en Arcadia no has estado precisamente ocioso... o sí. Puedes haber sido una estatua de piedra, una vela, un animal, puedes haber sido recluido en una mazmorra, un soldado goblin, un carcelero o un prisionero. O incluso un acróbata de la corte. Eso que has sido te marcará y en tu regreso serás medio humano, medio criatura: Un changeling, en resumen.


Literatura:

Pese a que algunas partes fueron un lastre al ritmo general de la novela, y a lo que he oído diciendo que los últimos libros son una continua e interminable felación a la figura de Julio César, este es el libro del año.
Las intrigas, lo elaborado de los personajes, tanto principales como secundarios, ha logrado que me envolviese en ella como en un bunker, bajo un bombardeo de "vida real" que quedó en segundo plano comparado con las intrigas políticas en las que se vieron envueltos Lucio Cornelio Sila y Cayo Mario: Un degenerado cuya mayor posesión es un gran apellido patricio y un militar de éxito cuya carrera se ve frustrada por sus orígenes itálicos. Y en el rincón azul... El imperio.
Este año, caerán la segunda y tercera partes.


Cine:



¡Hala! ¡Ya estamos! ¡Que gay! ¡Hombres cachas y pistolas grandes!
Si alguno de vosotros está pensando eso, que coja su mordaz ingenio a lo "soy lo más guay desde la baticao" y se lo meta por el culo. The Expendables, salida en este país con la mierda de título de "Los Mercenarios", es un recuerdo a un montón de gente que pretende hacer arte o denuncia o mariconadas por el estilo, y recordarles que el cine, también es eso: Entretenimiento.
Y las cosas claras: Pese a que las pelis de los héroes gilipollas y bestias nos encantaron en los ochenta y nos cansaron en su día ya con bodrios infumables del palo del sexto día o gilipolleces por el estilo, esta peli tiene el bonus de coger a unos cuantos iconos de varias generaciones y mezclarlos bien para obtener un grupo consistente y fardón.
Si bien no lo llega a saturar dado el carácter secundario de algunos de los que aparecen, como Mickey Rourke, Bruce Willis o nuestro más o menos estimado Gobernator.
La película, dentro de lo que es, una ensalada de tiros, explosiones y hostias, es una puta obra maestra. Porque, que cojones: La pirotecnia es divertida, y los rijostios son espectaculares. Por no hablar de las machadas de gran calibre.
En resumen: Por habernos querido entretener, devolvernos un poco a la infancia y mostrarnos como echarse unas risas al llegar a los sesenta (que Stallone ya los tiene y los pasa), Expendables es la película del año.


Series:


Esta tampoco admite dudas. Ya sabía de que era capaz la HBO con Roma, y me había encantado entonces. Al llegar Los Tudor a la primera, con su wunderbar política de nada de anuncios, cada jueves, la tele pasaba a recibir una especie de culto religioso. Las andaduras de Enrique VIII, un rey que, nunca me cayó especialmente bien, me han logrado interesar de sobremanera. Esto, si bien no por afinidad con el protagonista, que sigue sin caerme bien, se debe al interés con el que me enganchó desde un primer momento toda la red de intrigas que acompañan a la corona inglesa. Como todos esos personajes conspiran los unos contra los otros, en ese gran momento de inflexión en la historia: La relación tirante con Francia, la rivalidad con el Emperador Español y la iglesia metida en liza.
Todo esto aderezado con grandes actores. Jonathan Rhys Meyers era puesto como una gran promesa, y junto a él desfilan caras del calibre de Peter O'Toole, Sam Neil o Jeremy Northam.

Los Tudor ganan.


Música:



Recién salido y ya explosivo: The Wörld Is Yours es el nuevo disco de Motörhead, que ha visto la luz este mes de Diciembre. Es un disco potente y con cojones, como siempre. Como no podía ser de otro modo. Mucho más rockero que el anterior, el Motörizer, con canciones como Rock'n Roll Music, I Know How to Die, o Waiting for the Snake. Sin embargo, no abandona sus canciones oscuras, con tonos bélicos y de denuncia, como fue Ten Thousand Names of God, o como es esta vez Brotherhood of Men.



He oído hablar muy bien del 7 Sinners de Helloween y del To the metal de Gamma Ray, pero aún no los he podido escuchar. Sin embargo, aunque en esto sea injusto premiar a la banda de Lemmy, creo que Motörhead merece lo que tiene.
La MTV no va a ir a chuparles la polla en ningún momento como a otros grupos que "interesa promocionar". Y sin embargo, Motörhead ha sacado más discos en esta década que muchos otros "grandes": Un disco cada 2 años, y todos acompañados de la consiguiente gira, que incluye grandes estadios y pequeños garitos (lo que habría dado por verlos en el Razzamatazz de Barcelona). Son "currantes" del Rock: Simple y llanamente. Un disco cada 2 años, un trabajo continuo, y una dedicación a la música, y no a la vida del artista musical. Y todo ello encontrando tiempo para colaboraciones o para hacer el hostia cuando les apetece hacerlo. En resumen: Estos tres tíos se merecen que les inviten a un cubata de Jack Daniels cada vez que abren la puta boca para respirar.

Conciertos:

Y el mejor concierto del 2010 al que he asistido lo ha dado...

...

...


Tensión...

...

...

Intriga...


Motörhead ha dado una lección de Rock'n'Roll en As Travesas como pocos saben hacerlo. Fueron duros, fueron fieros y fueron potentes como una bestia mitológica. Alice Cooper, por otra parte, llenó el Multiusos do Sar de teatro, oscuridad, malevolencia y vodevil, reafirmándose en la definición misma de la palabra espectáculo.
El tercer gran ponente de este año fue Barón Rojo, que tras años en la carretera, dio una gira de reunión espectacular, haciendo saltar el techo del Coliseum a lo largo de más de tres horas de concierto.

Y sin embargo, el premio no es para ninguno de ellos. Me esperaba lo mejor y lo tuve, en un escenario espectacular y con una pila de decibelios listos para descargarse sobre mí.

El mejor concierto de este año fue en la sala Mardigras, en Coruña. Ese sitio pequeño del que pongo anuncios de conciertos. Si, ese. Pues bien. El pequeño gran grupo que tocó aquí tiene el honor de llamarse The Muggs. "Mugg" es una palabra para decir "cosa", "chisme", "cacharro"... Una palabra comodín carente de un significado concreto.



En un primer vistazo, nada espectacular: Una Les Paul, un teclado Fender Rhodes conectado a un Ampeg y una batería bastante básica. Ahora mismo, a alguno con alguna idea habrá pensado "¿teclado? ¿Ampeg? ¿Cómo coño...?" Tony DeNardo, el bajista, sufrió un coágulo en el cerebro y casi muere en el 2002. Logró rehabilitarse y es capaz de hablar y tiene dolores, pero no mueve el brazo derecho. Sin embargo, compró el Fender Rhodes mark I y lo conectó a su ampli de bajo Ampeg (que son una marca cojonuda), y ahí sigue, tocando el "bajo" para los Muggs.
Los otros componentes son el batera Matt Rost, y el espectacular guitarrista Danny Methric.

Este tío es simplemente brutal: Se deja llevar por el público y explota. Improvisa solos y crea blues sobre la marcha con una potencia capaz de elevarte y hacer explotar el mundo. Es descomunal, inmenso y grandioso. Es el hombre detrás de la idea del "guitarrista surcando el borde del infinito" que puse en el 209 de Azoteas de Midgar. Este tipo, simplemente enchufó la guitarra, encendió el ampli y se dejó poseer. Increíble.



Y sin embargo, por alguna suerte de vagancia, me he olvidado de dedicarles la entrada que merecen...
Vedlos. Si tenéis la menor oportunidad, id allí, pagad la entrada, que como mucho serán 15€ de mierda, y flipad.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Que la fuerza te acompañe, Irvin.

Puede que George Lucas sea el hombre que más notorio se ha hecho gracias a Star Wars. Es el padre de la historia y de todos esos geniales personajes que han marcado tantas infancias o incluso vidas enteras. Luke, Leia, Han, y por supuesto, el principal y más valioso personaje de toda la saga, Darth Vader (aunque devaluado por las nuevas películas).

Y la primera película, Una nueva esperanza, es sencillamente una película redonda. Perfecta, incluso. No en el sentido de que sea absolutamente la mejor película de la historia, sino por el hecho de ser una película completa, con un principio y un final redondos: Planteamiento, nudo y desenlace. Sencillo, bien hecho y listo.
Por lo tanto, darle una vuelta más a una tuerca ya asegurada puede que solo consiga estropear lo que se había logrado. Muchas grandes sagas se han echado a perder por una inoportuna secuela o precuela que estropea la perfección del conjunto. La propia saga de Star Wars es el ejemplo perfecto, con el daño sufrido por las tres películas de la nueva trilogía.

Sin embargo, Lucas, en 1980 estaba demasiado ocupado para ocuparse de la dirección. Tenía que hacerse cargo de la producción, el guión y todos los demás aspectos, por lo que dejó la silla de dirección para el hombre que había sido su mentor en la academia de cine: Irvin Kershner. Un hombre metódico, insistente, perfeccionista y capaz de repetir las tomas mil y una veces con tal de obtener el resultado deseado. Y lo hizo, pese a costarle un enfrentamiento con su antiguo aprendiz y amigo: Sus repeticiones supusieron un gran coste en materiales, salarios, retrasos y muchos otros inconvenientes que abusaron de la flexibilidad del presupuesto. Iba tarde, los actores estaban agotados, hartos de rodar en Noruega, entre heladas y ventiscas, los estudios estaban presionando, y Lucas no estaba en su mejor momento.

Y el resultado fue cojonudo: El Imperio Contraataca es, con mucho (y hablo de un "mucho" abusivo), la mejor película de toda la saga de Star Wars. Y tal y como Lucas demostró en la nueva trilogía, no podrá superarla. Es una película mucho más oscura, menos bonita y más dramática. Dagobah es un pantano. Hoth es un infierno helado e inhóspito. Bespin es el hogar de una traición. Y sin embargo... Todas esas poderosas escenas: Luke "matando" a Vader en la cueva y descubriendo que el único resultado de perder el control de su ira es su propia destrucción, Han y Leia reconociendo finalmente lo que sienten el uno por el otro, y esa despedida... La aparición de Bobba Fett, de Lando... Ese comienzo que es totalmente un bajón: Habías olvidado al final de la anterior que, aunque la estrella de la muerte haya sido destruida y Vader haya sido derrotado, el malo es "El Imperio", y aún no hemos visto al Emperador.
Pero sin embargo, lo más brutal de esa película. Lo más intenso, fuerte, desgarrador y atroz, más aún que ese final amargo, con sabor a despedida, derrota y, de algún extraño modo, esperanza, es ese duelo entre un Luke que aún no está preparado contra el brutal Darth Vader.
No hacen falta sables de luz danzando a velocidades endiabladas, ni un infierno de fuego y lava de fondo. Solo el héroe vulnerable enfrentado al villano perfecto, y esa increíble escena. Esa pose de David Prowse... Esa cara de desesperación de Mark Hamill... Esa frase inolvidable...





Decidme la verdad: ¿Cuantos de vosotros habéis pensado "Luke, yo soy tu padre" al ver la foto? Ahí está el arte.

Irvin Kershner, además de esta película, hizo muchas otras más o menos memorables. Una digna secuela con Robocop comparable a la genial y delirante orgía de violencia de Verhoeven, y Nunca digas nunca jamás, metiéndose entre los directores que dieron vida al mítico James Bond (aún la tengo pendiente, pero la veré tan pronto como pueda). Os recomiendo también un bizarro thriller de los setenta: Los ojos de Laura Mars, con Faye Dunaway y un joven Tommy Lee Jones (¿os imagináis a este hombre de joven? Cuesta visualizarlo, pero es posible).

Puede que esas películas no sean memorables, pero hay una cosa que es indudable: Este director ha alcanzado una obra maestra. Una obra del calibre que muchos directores, que la absoluta mayoría, no logrará rozar en toda su vida.

Tras una larga lucha con una enfermedad (que ni IMDB dice cual es), Irvin Kershner murió este pasado lunes veintinueve de Noviembre. Es un buen día para reencontrarse con una obra maestra del cine, como es El Imperio Contraataca. Y quedaos con su cita en la comparación entre la primera película y la segunda (o mejor dicho: La cuarta y la quinta):


"I think it went beyond 'Star Wars'. You had some humor, you got to know the characters a little better. I saw it as the second movement in an opera. That's why I wanted some of the things slower. And it ends in a way that you can't wait to see or to hear the vivace, the allegretto. I didn't have a climax at the end. I had an emotional climax."

"Creo que fue más allá de "Star Wars". Habías tenido algo de humor, y tenías que conocer a los personajes un poco mejor. Lo vi como el segundo movimiento en una ópera. Por eso quería que algunas cosas fuesen más despacio. Y acaba de un modo en el que no puedes esperar para ver u oír el vivace, el allegretto. No tuve un climax al final. Tuve un climax emocional."




Semper fi, Irvin.


Ukio.

jueves, 18 de noviembre de 2010

El camino del Buda.

Existe un momento crucial en muchas películas que tienen un desarrollo competitivo. Esto descarta totalmente películas donde la competición implica supervivencia (vamos, que el que pierde muere), o ñoñadas.
Podríamos hablar de películas del palo de Karate Kid: Competición, en resumen. Batalla de bandas, carreras de coches... Etc.

Sin embargo, no llega con eso. El camino del Buda, el breve momento en el que la senda de la iluminación se abre y uno puede investirse de ella y reaparecer en el mundo cubierto por un halo de santidad. Ese momento surge cuando después de todas esas escenas en las que el prota se supera, crece y medra como persona y experto en lo que sea (rock, valetudo, danza húngara... He llegado a ver una peli así acerca de vietnamitas que tocaban una especie de Xilófono tradicional. ¡Y juro que no estaba fumado!). El prota crece y avanza, se hace mejor, se mentaliza, descubre a todo un luchador en sí mismo... Y pierde. El combate final acaba en una derrota, pero no es una derrota definitiva, sino un "el año que viene será distinto".

Y entonces, el foco se centra en el malo. ¡El malo ha vencido! Es el duro mensaje de la realidad: Yo llevo años con esto, tú meses, yo soy mejor. Es lógico e impepinable. Sin embargo, es el malo y ha ganado, y no ha pasado por los sufrimientos del prota. Es lo que hay...
Pero entonces llega el momento: Por primera vez tras la derrota, puede ser minutos después de ella o días, el bueno y el malo coinciden. ¿Qué pasa entonces?



El tiempo se ha parado, y el mundo está bloqueado en este mínimo segundo de iluminación. El cielo se ha abierto y no hay momento de volver atrás. El villano debe tomar una decisión: Se acerca al héroe derrotado y... ¿Que?

El malo puede dar la espalda a Buda y su iluminado camino. Se mofará del protagonista y se regodeará en su victoria. En ese momento, el camino a la ascensión se cerrará y el karma tomará su venganza sobre ese demonio pecador. La tarta le cae encima, se cae a la piscina, lo detienen... El karma es absolutamente inmisericorde.
Sin embargo, si acepta el camino, tenderá la mano a su oponente derrotado, sonreirá y hará un leve reconocimiento de todo ese esfuerzo, y de que la próxima vez probablemente no vaya a ser así. Fraternidad, amistad, blablabla...

Así que ya sabéis: Cada vez que el malo gane en una película, debéis atender, pues la iluminación está a punto de patear la puerta del garito y entrar con un kalashnikov y una ristra de granadas de fragmentación cuya metralla está cubierta de sida y tabasco. Saludad a Buda de mi parte.

Semper fi.


Ukio

martes, 8 de junio de 2010

Perturbado, salvaje e inolvidable

Una vez más rendimos tributo a un bastardo en toda regla. Un hombre maníaco y brillante con el que no iban los convencionalismos ni las reglas de la gente normal. Un cura le dijo "hasta que la muerte os separe" y al noveno día volvía a ser soltero.
Su vida, más que caminarla, la nadó en un mar de alcohol y drogas, en un frenético ejercicio de salvajismo y autodestrucción, que nos ha dado a uno de los mejores actores que se han visto.

El tributo de hoy no es para otro que para el recientemente fallecido Dennis Hopper.



Un actor soberbio, capaz de transmitir una intensidad brutal a sus personajes, pero a la vez difícil, alcohólico y problemático. Un terrorífico toxicómano, responsable de algunas películas que son auténticos despropósitos, como cierto western rodado en Perú, que no fue sino un despropósito de tequila, maría y farlopa, o la enormemente infumable Super Mario Bros.


Sin embargo, Hopper muchas otras veces ha aparecido con personajes sorprendentes y extraños, como el fotógrafo adorador del Coronel Kurtz en Apocalypse Now, que podemos ver ahí arriba, o el violento villano de Blue Velvet, con la dirección de David Lynch.



No hace falta tener una peli genial para ser un villano de altura, pero a Hopper ahí lo hemos visto, siendo el malo en miles de blockbusters, como Waterworld o Speed y manteniendo el tipo entre un montón de gente que no dio tanto la talla.
Sin embargo, tampoco es necesario irnos al actor grande y consagrado para citar sus papeles más memorables, sino que podemos verlo, compartiendo pantalla con dos que entonces y ahora son colosos reconocidos, como Rock Hudson o el legendario James Dean, en Gigante. En Rebelde sin causa también aparecía con un papel menor.

Sin embargo, todo actor tiene un papel. Una obra que marca un antes y un después, y para este hombre, esa, sin duda, llegó en el simbólico año que fue 1969: Ese año, el hombre pisó la luna y el mundo vivió el mayor macrofestival nunca visto, en Woodstock. Ese año, las pantallas vieron como dos hombres perseguían un sueño de libertad en sendas motos repletas de ansias y cocaína, cruzando un país que, temeroso de estos visionarios, los devoraba, mutilando así su propio futuro. Dos rebeldes icónicos, personificados en Hopper y Peter Fonda, dieron al cine una de las mejores imágenes de su historia: Son cowboys del siglo XX, son forajidos, son maleantes, y son libres.
Dennis Hopper dirigió Easy Rider. Obra emblemática del cine donde las haya, cuya banda sonora merece también una mención especial.




Dennis fue un actorazo, un borracho, un vividor, y como bien admiramos en este blog, un bastardo. Dennis nos dejó el pasado 29 de mayo, a causa de un cáncer de próstata. Tan solo unas semanas antes, había celebrado su propia estrella en el paseo de la fama, jodidamente merecida a mi parecer. Así pues, una birra en su honor.
En tu condición de bastardo y actor maldito, no es que seas uno de los nuestros, Dennis, sino que te vas dejándonos el deber de estar a tu altura.




Semper fi, Dennis.


Ukio

miércoles, 24 de marzo de 2010

¿Por qué murió... John Dillinger?

Mucho tiempo sin una entrada de estas, ¿eh? Pues viendo la película Enemigos Públicos me he acordado de esta.




John Herbert Dillinger fue un famoso criminal, de la violenta ciudad de Chicago en la era de la ley seca. Como muchos sabréis, su vida tuvo un abrupto final cuando este glamuroso atracador de bancos, idolatrado por el pueblo y odiado por las autoridades, murió de un tiro en la nuca un 22 de Julio de 1934. Tenía 31 años.

¿Por qué? ¿Era un criminal buscado? ¿Era un asesino? Si a ambas, pero el lugar de su muerte nos da el dato definitivo del motivo de su ejecución: Le dispararon en un cine.

Así que recordadlo, hijos de puta que habláis por el móvil, o enviais sms sin quitar el sonido. Pedazos de mierda que gritais, o pegáis voces, y furcias que suspiráis a gritos cuando el icono adolescente de turno aparece, sacando lo más subnormal de vosotras: Ni siquiera el enemigo público número 1 de su tiempo pudo salirse de rositas de una de esas. Os vigilamos.

Semper fi.


Ukio